
Un Mundial por si acaso
A medida que avanzan los días, uno tiene la impresión de que la FIFA parece decidida a convencernos de que el fútbol necesita compañía para resultar entretenido

Nacido en Campelo (Pontevedra), lleva publicando columnas de opinión en EL PAÍS desde el año 2015. Colaborador habitual del Diario AS y la Cadena SER, donde cada lunes compone la mitad de La Dupla en el magazín del Hoy por hoy. Autor de 'Alienación Indebida' (Círculo de Tiza, 2018) y canterano, orgulloso, del Diario de Pontevedra.

A medida que avanzan los días, uno tiene la impresión de que la FIFA parece decidida a convencernos de que el fútbol necesita compañía para resultar entretenido

Los sueños, al contrario que los formatos, los algoritmos y nuestros prejuicios, no entienden de probabilidades

El que inventó este juego sabía lo que hacía y uno siempre termina tomando partido por alguno de los contendientes sin necesidad de entender las razones

Hasta que empiece el campeonato seguiremos sobreviviendo como podamos

Los largos mandatos siempre generan un problema de perspectiva y es ahí donde Riquelme debería buscar su ventana de oportunidad ante Florentino Pérez

El 99% del planeta fútbol lo reconoce como el mejor de su tiempo. Y, sin embargo, ahí está la fuerza de ese madridismo sociológico que actúa como una fuerza gravitatoria capaz de convertir en propaganda cualquier evidencia

El fútbol también está para reírse, como se pudo comprobar este mismo martes a cuenta de la delirante rueda de prensa ofrecida por Florentino Pérez

Como entrenadores, los dos comparten una visión paralela del negociado, comenzando por el valor que otorgan a los títulos en juego: ninguno es más importante que la liga doméstica

No es culpa del fútbol moderno que, con demasiada frecuencia, se acepte que un partido pueda dejar de serlo para convertirse en un procedimiento administrativo

La afición silba desde siempre porque si alguna fortaleza tiene el Madrid que lo distingue de los demás es precisamente esa: ahí no se le regala el oído a nadie, se llame Raúl, Casillas, Sergio Ramos, Del Bosque o Plácido Domingo

El fútbol es un juego en el que un equipo puede tirar cuarenta veces a puerta por ninguna del rival y perder el partido, por eso buscamos explicaciones

En el Madrid - Bayern hubo un corte de pelo en mitad de la grada, una ocurrencia doméstica con aspiraciones virales, como si los estadios ya no fueran esos templos a los que acudir para encontrarse con Dios

El racismo y la xenofobia cotizan al alza en España, mal que nos pese, y el fútbol no se iba a quedar atrás en una carrera que nadie sabe cuándo comenzó ni mucho menos cuándo acabará

Suerte que al francés no le dolía un dedo del pie porque eso hubiera multiplicado por 10 las posibilidades de errar con la articulación diagnosticada

El técnico es un hombre de la casa, enamorado de la singularidad blanca y perfectamente consciente de que en el Madrid la revolución consiste, casi siempre, en no estorbar

El socio del Barça deberá elegir el domingo entre dos visiones prácticamente idénticas de entender el club: no hay grandes diferencias entre Joan Laporta y Víctor Font, que ha llegado a declarar ser “más laportista que Jan”

Lo único que hizo el jugador del Getafe fue poner la cara y aguantar un trastazo que, viniendo del defensa del Madrid, delata más un patrón que una imprudencia que ha sido mirada con lupa en Alemania

Una vez más, todo parece indicar que no discutimos el improperio, sino el derecho a creernos la versión que más nos conviene

Que el CTA reconozca “un error grave” en la no intervención del VAR por el pisotón de Echeverri a Koundé tan solo ahonda en la sensación, casi generalizada, de que algo huele a podrido

Solo en un ecosistema que presume más que ejecuta puede florecer una figura como la de Martín Presa, dirigente a la antigua, protagonista recurrente de polémicas

El futbolista ya no cabe en ninguna casa, en ningún vestuario y en ninguna liga que no haya sido diseñada a su medida

No es fácil enfrentarse al hombre que convierte la tierra quemada en jardín y logra sacar de quicio al madridismo con apenas una sonrisa

“Sé de dónde vienen los pitos, las campañas: a mí no me van a engañar”, dijo el nuevo entrenador del Madrid tras la gran pitada del pasado sábado. El que protesta ya no es un romántico o un aficionado descontento, sino que el ataque se coordina desde un centro de mando oculto como en las películas de James Bond
El Madrid lleva la firma del mandamás del club por todas partes y, ahora que Xabi ya no está, le toca a él recibir el veredicto provisional del Bernabéu

En este ‘déjà vu’ permanente, las aficiones han quedado reducidas a un elemento secundario. A nadie parece importarle que un puñado de seguidores puedan acompañar a sus equipos en destinos tan exóticos, por decir algo, como Arabia Saudí

El alemán se ha revelado como el entrenador ideal para una plantilla en construcción, el mejor portavoz del club, su embajador, el apagafuegos silencioso y el arquitecto emocional de una sociedad acostumbrada al ruido
Al futbolista del Barça se le acusa de tantas cosas que, si fuera un chaval atormentado por la crítica, necesitaría llevar una libretilla para no olvidarse de ninguna de las imperfecciones que se le achacan

En el fútbol de élite, donde todo se mide en títulos finales y jerarquía, la excusa nunca funciona como salvavidas sino como coartada, cosa que el Real Madrid ha convertido en protocolo

Habla del “equilibrio emocional” de Quintero González con tanta alegría porque ya no se recuerda a sí mismo discutiendo con medio mundo, incendiando partidos con el rictus de un faraón ultrajado

El mérito de que el Camp Nou vuelva a ser un lugar en el que todo parece posible pertenece a un equipo empeñado en recordarnos qué demonios es eso de la felicidad en el fútbol: una emoción primaria que se escapa de los gráficos y los análisis estructurales

En el fútbol, perder dos partidos en noviembre equivale a recibir un burofax del destino advirtiendo de que, si llegas a mayo, será para fracasar

Con Messi más omnipresente que nunca y el Camp Nou a punto de abrir sus puertas, el ambiente huele a uno de esos nuevos comienzos que en el Barça se anuncian cada tres meses

Messi se fue del Barça casi sin querer y nadie quería que se fuese, y Laporta se sabe el villano institucional en una historia que no podía tener un final feliz

Por más que intente resistirse, Anfield también empieza a ser una atracción turística con banda sonora propia

El reto principal al que se enfrenta Xabi Alonso es convencer al brasileño de que no es más que los demás o convencer al resto de lo contrario

Dónde reside el beneficio colectivo de trasladar un partido de liga al patio del vecino rico que vive a miles de kilómetros del estadio más cercano y cómo se capitaliza la deslocalización

La selección de Luis De la Fuente ha demostrado que puede ganar a cualquiera, lo cual no impide que ese mismo cualquiera nos pueda arruinar el carnaval

Nació para proteger al futbolista, pero con el paso de los años ha terminado pareciéndose más a un club de veteranos que a un sindicato

El último duelo de identidades disputado en el Metropolitano honró, con creces, las reglas básicas del espiritismo madrileño

Es la cara oculta del contrato con la élite: una mezcla de problemas físicos y maltrato cultural, porque en la cima del deporte, la impaciencia se mide en partidos