Trabajo Práctico N° 2
Derecho Constitucional
Universidad Siglo 21
1° Año Abogacía
CONSIGNAS
A. ¿Cuáles son las causales de intervención federal establecidas por la Constitución
Nacional? ¿Cuál es, en particular, la causal que se esgrimió en el caso de la provincia de
Corrientes en 1999?
B. Sabes que la intervención federal debe ser analizada como parte de las relaciones
propias del federalismo establecido en la Constitución Nacional. ¿En cuál de las
competencias repartidas conforme con las relaciones de coordinación ubicarías a la
atribución de intervenir una provincia?
C. ¿A qué poder del Estado Nacional corresponde la designación del interventor federal?
D. Supongamos que, luego de la intervención federal, el Congreso de la Nación hubiera
dictado una ley modificatoria de diversas normas de los códigos procesales de la provincia
de Corrientes, y que en la ley nacional se hubiera señalado expresamente que tales
reformas tendrían carácter permanente, esto es, que no perderían su vigencia incluso luego
de finalizada la intervención. ¿Es esta legislación procesal del Congreso ajustada a la
Constitución?
RESPUESTAS
A. La respuesta de esta consigna encuentra su eje en el Art. 6 de la C.N, el cual manifiesta
dos grupos de causales de intervención, ellos son: por decisión del estado federal y a
requisición de sus autoridades constituidas.
En cuanto al primero, el estado federal decide destituir al gobierno provincial mandando al
interventor federal, para garantizar la forma republicana de gobierno (entiéndase aquí los
caracteres que tipifican esta forma de gobierno: la elección popular de los gobernantes; la
temporalidad del ejercicio del poder; la publicidad de los actos del gobierno; la
responsabilidad de los gobernantes; la igualdad ante la ley y como clausula principal la
división de poderes: Legislativo, Ejecutivo y Judicial) y de igual manera, también para repeler
invasiones exteriores (cuando efectivamente se ponga en grave peligro la soberanía
nacional en su integridad territorial - clausula poco común para Argentina).
En cuanto al otro grupo, es a requerimiento de las autoridades de los estados de provincia,
ya depuestas o por ser depuestas, originado por sedición (levantamiento violento contra
autoridades locales para deponerlas y/o removerlas) o por invasión de otra u otras
provincias a la cual solicita la defensa.
De igual modo, se observa la misma figura del estado federal en el Art. 5 de la C.N, aquí
marcando condiciones como garante de las provincias, en tanto las provincias cumplan, el
estado federal garantiza; entendiendo esto como un contrato entre estas partes (Estado fed
– Provincias) es decir, con el deber de intervenirlas cuando en ellas no se conforme lo que
ha sido dictado en sus constituciones siguiendo los principios, declaraciones y garantías de
la Constitución Nacional bajo el sistema representativo republicano.
En cuanto a la causal que se esgrimió en la provincia de Corrientes en 1999; la Ley N° 25.236
dictada por el Congreso de la Nación, expresa en su artículo 1° que la Intervención es a fin
de garantizar la forma republicana de gobierno; cierta decisión tomada fue a motu propio
por parte del estado federal (donde se declaró en dicha provincia, la caducidad de los
poderes Ejecutivo y Legislativo y se designó en comisión al Poder Judicial) actuando -como
ya aludí anteriormente- como garante de esos principios constitucionales, sin más, con la
obligación de restituir la forma organizativa de gobierno republicano y que para hacer
mención a los caracteres que la tipifican, me remito a lo expresado en la consigna anterior.
Finalmente, acorde a esta causal, agrego que ante una “trifulca”, como la evidenciada en
Corrientes, el estado nacional deja en suspenso el sistema federal, propiamente la
autonomia de la provincia, enviando la figura del interventor federal quien va a suplir por
tiempo determinado al gobernador depuesto hasta la normalización y restitución de la
forma de gobierno republicano, llamando al efecto, a nuevas elecciones de autoridades
provinciales.
B. La historia del federalismo muestra que su base radica en el poder delegado por las
provincias (poder originario de las 14 prov.) al gobierno federal por medio de la
constitución, de allí el surgimiento de las relaciones federales; que son de subordinación; de
participación y de coordinación, éstas últimas hablan de la delimitación de las competencias
federales y provinciales, las cuales integran a las: competencias compartidas (las de doble
decisión - Art. 3 y 13 C.N.); a las excepcionales (Art 75 inc 2 y Art. 126 C.N.); a las
concurrentes (Arts 125 y 75 inc. 17 y 18 C.N.); a las exclusivas de las provincias (Arts. 121 –
poder de las provincias como poder preexistente al poder federal – 122, 123 y 124 C.N.) y a
las exclusivas del estado federal (Arts 5, 6, 75, 99, 100 y 116 CN), siendo aquí necesario
mencionarlas globalmente por ser foco de la consigna, que son la Intervención Federal; el
estado de sitio; las relaciones internacionales y el dictado de códigos de fondo. Por lo que,
en respuesta, ubico a la intervención federal como competencia exclusiva del estado
federal, considerada como situación excepcional y como remedio, competencia y/o facultad
del estado federal para mantener en orden el sistema propiamente de Gobierno en la
República Argentina.
Finalmente agrego que, tal competencia del estado federal, queda definida con la Reforma
Constitucional de 1994, precisando que es atribución del Congreso de la Nación, estando en
funciones, declarar la intervención federal o revocarla de haber sido decretada por el Poder
Ejecutivo durante receso del Congreso (Art. 75 inc. 31 CN), mencionando al respecto, la
atribución presidencial de excepción de decretarla conforme al Art. 99 inc. 20 (Cuando el
Congreso no sesiona).
C. En respuesta a la consigna, es atribución del Poder Ejecutivo de la Nación, en todos los
casos, designar al interventor federal, donde el presidente de la Nación tiene tal atribución,
lo que surge tácito e implícito del Art. 99 inc. 7 de la C.N, refiriendo al efecto un extracto de
dicho artículo: “por si solo nombra y remueve al…” “…y los empleados cuyo nombramiento
no está reglado de otra forma por esta Constitución”.
Es necesario no prestar a confusión, la atribución del presidente (Poder Ejecutivo) de
designar a la figura del interventor con la declaración de intervención a una provincia; ello
ya citado en el último párrafo de la consigna anterior.
Vale agregar los dos últimos antecedentes que sostienen tal atribución; Art. 2° Ley 25.236
(Intervención a Corrientes – año 1999) y Art. 2° Ley 25.881 (Intervención a Santiago del
Estero – año 2004).
D. Por respuesta a la consigna, la legislación procesal del Congreso no estaría ajustada a la
Constitución, por el simple hecho que el Congreso no puede legislar normas de los códigos
procesales, ya que el dictado de dichos códigos se reserva a cada provincia, y que si bien en
este marco, el interventor federal suple las atribuciones del gobernador y la legislatura, es
durante el plazo otorgado por Ley Nacional, que para esta provincia en cuestión fue de 180
días, prorrogables por 180 días más; explicitando al respecto, que si bien las provincias no
son soberanas, si son autónomas, y poseen competencias exclusivas, citando el Art 121 y
posterior el 122 y 123 de la C.N, asimismo, refiero al Art. 5 CN. En concordancia con la
Constitución Nacional, las provincias legislan y toman sus propias decisiones por medio de
sus instituciones, es decir, conforme a su ordenamiento jurídico, lo que define su
autonomía. Finalmente, concierne también referir a la jurisdicción que conservan las
provincias, para lo que cito un fragmento del Art 75 inc. 12 de la CN en cuanto a la
atribución del Congreso en dictar los códigos: “…sin que tales códigos alteren las
jurisdicciones locales”.
Fuente:
- Bidart Campos, G. J. (2008). Compendio de Derecho Constitucional
- https://www.lanacion.com.ar/politica/corrientes-menem-pidio-la-intervencion-
federal-nid158131/
- Ley N° 25.236 del Congreso de la Nación – Intervención a la Prov. de Corrientes
- Ley N° 25.881 del Congreso de la Nación – Intervención a la Prov. Santiago del Estero
- Cassagne J. C. (1968). Derecho Administrativo y Derecho Público General