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Primera aproximación
En la colección del Museo Nacional de Bellas Artes, pueden
encontrarse obras representativas del movimiento artístico que se
conoce como Renacimiento.
Con este material, proponemos un acercamiento a este período a partir
del análisis de algunas pinturas.
pedro de mendoza
funda buenos aires
1536
cristóbal CoLón Francisco Pizarro
llega a aMérica conquista el
1492 Imperio Inca
1532
1501 - 1504
ca. 1455 1519
MigueL áNgel
J. Gutenberg esculpe “el David” 1508 - 1511 Muere
inventa la Da Vinci 1564
Rafael 1520 Muere
imprenta de
pinta la Stanza 1517 Muere Miguel áNGel
tipos Móviles
della SEgnatura martín lutero Rafael
1453 en el Vaticano inicia la reforma
1503 - 1504 1527
caída del imperio protestante
Leonardo Saqueo de Roma 1545
romano de oriente
da Vinci pinta por las tropas
(constantinopla) Concilio
“La Gioconda” imperiales de
de Trento
1508 - 1512 Carlos V
(se inicia la
MiguEL áNgel Contrarreforma)
pinta la Bóveda de
la Capilla Sixtina
? Qué es el Renacimiento?
El Renacimiento fue un movimiento artístico-cultural
que se desarrolló en Europa desde el siglo XIV hasta
principios del siglo XVI. Coincidió con el tránsito de
la Edad Media a la Edad Moderna, la aparición de las
ciudades-Estado y el ascenso de la burguesía.
En este contexto, el individuo se ubica en el centro
de las reflexiones filosóficas, artísticas y científicas.
Italia fue el foco del primer Renacimiento, desde
donde se expandió a otras regiones de Europa.
El término renacer hace referencia al intento por
recuperar los valores de la Antigüedad clásica: el
estudio de los textos grecolatinos, los monumentos
escultóricos y la arquitectura del pasado se
convirtieron en fuente de inspiración para las
nuevas creaciones.
1 Renacimiento en las obras del Bellas Artes 1
Algunas características
en la pintura
Durante el siglo XV, se crearon y sistematizaron las leyes de la
perspectiva: los artistas comenzaron a aplicar la perspectiva lineal
o matemática. Se trata de un método de representación basado en
cálculos matemáticos para poder sugerir profundidad. Se construye
con líneas que se proyectan hacia un punto, llamado “punto de fuga”.
El segundo método para representar la profundidad espacial fue la
perspectiva atmosférica o aérea, que consiste en acentuar la ilusión de
distancia por medio del cambio de colores. Como explicaba Leonardo
da Vinci en su Tratado de pintura, a medida que nos alejamos del
primer plano, los colores se tiñen de tonos azulados y los objetos
pierden nitidez.
La observación de la realidad y la búsqueda por imitarla determinaron
el carácter naturalista en la composición de la figura humana y de los
objetos. Para alcanzar esta ilusión de realidad, se desarrollaron técnicas
y recursos como las veladuras y el sfumato (esfumado).
Los artistas lograban reproducir las sensaciones táctiles mediante la
técnica de veladuras, que implica aplicar y superponer capas muy finas
de óleo.
En el sfumato o esfumado, el pasaje de la luz a la sombra se trabaja de
un modo sutil y gradual.
La admiración por la cultura de la Antigüedad también influyó en la
reaparición del género del desnudo. Los estudios anatómicos, de las
proporciones y las relaciones armónicas entre las partes del cuerpo,
se trasladaron a la representación de la figura humana en las obras.
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COMO UNA RECE TA
DE COCI NA...
El primer requisito para ser artista era aprender a preparar los colores.
En el caso de la pintura al óleo, que comenzó a utilizarse con frecuencia
en el siglo XV, se realizaban los siguientes pasos:
Moler los colores, todos extraídos
de elementos de la naturaleza:
tierras, minerales, vegetales,
animales, etc. 2
Integrar y mezclar con óleo
(linaza, nuez), hasta obtener la
consistencia deseada. Evitar el
uso de poco óleo, ya que impide
que se integren completamente
las partículas del pigmento, como
3 trementina así también el exceso del aceite,
que oscurece el color con el paso
del tiempo.
Si se desea dar mayor
transparencia al color obtenido,
pueden agregarse disolventes 4
o aceites de esencias, como la
trementina o los provenientes de
la lavanda, por ejemplo. En algunos casos, se agregan
otros componentes como resinas,
bálsamos, gomas, ceras y,
finalmente, secantes, que acortan
los tiempos de espera entre una
preparación y la siguiente.
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Palabras
de artistas
Sobre la preparación de la tela y los colores
Giorgio Vasari, El descubrimiento del color al óleo fue una bellísima invención y una
citado en gran comodidad para el arte de la pintura […]. Esta forma de pintar
Corrado Maltese,
enciende más los colores y no requiere más que diligencia y amor,
Las técnicas
artísticas, Madrid,
porque el óleo en sí vuelve el color más mórbido, más dulce y delicado
Cátedra, 2009, y de uniones y esfumados más fáciles que de las otras formas, y
pp. 309-310 mientras que se trabaja, los colores se mezclan y se unen uno con
otro con más facilidad; y, en suma, los artistas dan de este modo a
sus figuras una bellísima gracia, vivacidad y gallardía, de tal forma que
muchas veces sus figuras parecen tener relieve y separarse de la tabla,
sobre todo cuando están realizadas con buen disegno, invencione
y bella maniera. Pero para conseguir esto hay que proceder de la
siguiente forma: cuando quieren comenzar, después que han dado
yeso a la superficie, lo raspan, y dan cuatro o cinco manos de una
dulcísima cola con una esponja, después muelen los colores con aceite
de nuez o lino (aunque mejor es el de nuez que amarillenta menos), y
una vez molidos con estos aceites, que son su temple, no es necesario
más que extenderlos con el pincel. Pero antes conviene hacer una
imprimación de colores secantes, como blanco plomo, amarillo
(gianollino) y tierra de campania, mezclados todos con un único cuerpo
y color, y una vez seca la cola, darla sobre la tabla y batirla con la palma
de la mano hasta que quede uniforme y totalmente extendida; esto es
lo que muchos llaman imprimatura. Después de dar esta imprimación
o color sobre la tabla, se lleva sobre ella el cartón que hayas realizado a
tu modo con tus invenciones y figuras, y bajo este cartón se coloca otro
teñido de negro por un lado, por el que se coloca sobre la imprimación.
Una vez fijado uno sobre otro con clavitos, coge una punta de hierro,
de marfil o de madera dura y va marcando por encima las siluetas de
cartón, sin miedo porque se estropea, y en la tabla o cuadro quedan
perfectamente perfiladas todas las figuras. Y aquel que no quiera hacer
cartón, que dibuje con una tiza blanca de sastre o con un carbón de
sauce sobre la imprimación, porque los dos se borran fácilmente. Y así
se ve que, una vez seca esta imprimación, el artista la aboceta calcando
el cartón o dibujando con tiza blanca; es lo que algunos llaman imporre.
Y cuando hayas terminado de cubrirla, vuelve a recomenzarla con
todo cuidado desde el principio, y aquí es necesario aplicar el arte y
la diligencia para llevarla a su perfección; y de esta forma es como los
maestros realizan sus pinturas al óleo sobre tabla.
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De la perspectiva aérea
Leonardo da Vinci, [...] llamo aérea, pues por la variedad del aire podemos conocer las
Tratado de pintura, diversas distancias de los distintos edificios que aparezcan dispuestos
Madrid, Editora
en una sóla línea. Así, por ejemplo, cuando ves algunos edificios al otro
Nacional, 1982,
pp. 263-264
lado del muro, que todos parecen sobre el límite de dicho muro tener la
misma dimensión, y quieres tú representarlos en la pintura a distancias
dispares, y fingir un aire someramente denso. Tú sabes que en un aire
de uniforme densidad, las cosas últimas vistas a través de él, como las
montañas, parecen, por culpa de la gran cantidad de aire interpuesto
entre tú ojo y la montaña, azules, y casi del color del aire cuando el sol
está al oriente. Habrás, pues, de pintar sobre el muro el primer edificio,
según su real color, y el más lejano, menos perfilado y más azulado.
Aquel que desees ver cinco veces más lejano habrás de hacer cinco
veces más azul, y así, por medio de esta regla, conseguirás que, de los
edificios que sobre una línea parecen de la misma dimensión, pueda
saberse cuál es más remoto y cuál mayor que los restantes.
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Niccolò Pisano
Italia, 1470 ~ 1538
Santa conversación
ca. 1525-1530
Óleo sobre tabla
257 x 193 cm
Colección
Museo Nacional
de Bellas Artes
Esta obra de Niccolò Pisano es un claro ejemplo de la pintura del
Renacimiento. A este tipo de imagen, propia del siglo XV, se la
denomina sacra conversazione (sagrada conversación). Con sus
respectivos atributos, los santos comparten el mismo espacio que
María con el niño y entablan un diálogo “místico”.
Siguiendo las pautas del estilo, la composición se resuelve por medio
de la simetría, cuyo eje está marcado por la columna y la Virgen con
el niño, lo que refuerza el protagonismo de ambos personajes. Si bien
se trata de una escena religiosa que hace referencia a un encuentro
“ideal”, el artista parece representar una situación o experiencia que
ocurre en el mundo real. Así, el espacio se abre a un paisaje trabajado
con perspectiva atmosférica, y la escena alcanza mayor verosimilitud.
Del mismo modo, el juego de luces y sombras sobre los pliegues de los
ropajes revela el volumen natural de los cuerpos.
A su vez, en esta obra podemos observar el estudio anatómico en el
cuerpo semidesnudo de San Sebastián. La figura idealizada y la pose
del santo recuerdan a las esculturas de la Antigüedad apreciadas por
pintores y escultores del Renacimiento.
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Bartholomäus Bruyn
Alemania, Colonia
o Wesel, ca. 1493 ~
Colonia, 1555
Adoración de
los Magos
1520-1530
Óleo sobre tabla
100,5 x 73,5 cm
Colección
Museo Nacional
de Bellas Artes
Las nuevas inquietudes y experimentaciones de los artistas italianos
se extendieron más allá de los Alpes y también se afianzaron en otros
puntos de Europa como los países del norte. La obra de Bruyn, un
artista de la región alemana, da cuenta de estas influencias.
Una construcción derruida con la techumbre de vigas dispuestas según
la perspectiva matemática organiza la distribución de las figuras en el
espacio. La arquitectura se abre a un paisaje azulado que refuerza la
ilusión de profundidad.
El empleo del arco de medio punto y una columna de orden clásico
aluden a la arquitectura de la Antigüedad.
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Durante el Renacimiento, los Países Bajos atravesaron un importante
desarrollo económico y artístico. En el siglo XV, en ciudades como
Brujas y Gante, se originó y desarrolló la escuela de pintura flamenca.
Los artistas que la conformaron perfeccionaron la técnica del óleo para
lograr una representación más naturalista, que pudiera reproducir las
características visuales de los objetos y de la naturaleza.
Jacob Cornelisz
van Oostsanen
Holanda,
Oostsanen, ca. 1470 ~
Amsterdam, 1533
El nacimiento de la
Virgen María
Siglo XVI,
Óleo sobre tabla
129 x 78,5 cm
Colección
Museo Nacional
de Bellas Artes
Esta obra presenta a Santa Ana en su lecho luego de dar a luz a María.
A la izquierda, la escena alude al baño de la niña y, en el primer plano,
Santa Ana y la Virgen comparten la mesa con otras mujeres. Esta pintura
puede pensarse como un caso particular: se presentan escenas simultáneas
que suceden en tiempos diferentes.
Asimismo, la arquitectura, el mobiliario y las vestimentas de los
personajes responden a estilos contemporáneos al artista.
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Estos anacronismos, estas alteraciones temporales, eran recursos
para lograr una mayor cercanía e identificación del fiel con los
episodios religiosos.
El artista elige un punto de vista alto para observar mejor la escena.
El espacio se organiza de acuerdo con una perspectiva empírica, donde
las líneas no confluyen en un punto de fuga, como en el caso de las
obras italianas, sino que el pintor resuelve la profundidad de un modo
intuitivo, es decir, sin aplicar las leyes de la perspectiva matemática.
Otras de las características de la pintura de los Países Bajos son los
tratamientos detallistas de las telas, las transparencias y el brillo de los
objetos. El uso de la técnica de veladuras permite lograr la apariencia
de realidad de estos elementos.
A modo de
conclusión
Durante tres siglos, el Renacimiento se consolidó como un fenómeno
cultural e intelectual.
La exaltación del individuo, la imitación de la realidad visual, la
contemplación de la naturaleza y la admiración por la Antigüedad
fueron los ejes principales sobre los que se desplegaron las
características pictóricas propias de este movimiento, que continuaron
vigentes en el campo de las artes por siglos.
Los invitamos a recorrer las salas del Museo para descubrir otras obras
realizadas en este período.
bibliografía
· DA VINCI, Leonardo, Tratado de pintura, Madrid, Editora Nacional, 1982.
· MALTESE, Corrado, Las técnicas artísticas, Madrid, Cátedra, 2009.
· AA. VV., en AMIGO, Roberto (Dir.), Museo Nacional de Bellas Artes.
Colección, Tomo 1, Buenos Aires, Asociación Amigos del Museo
Nacional de Bellas Artes/Clarín, 2010.
· https://www.bellasartes.gob.ar/coleccion
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Publicación del Área
de Extensión Educativa
Coordinación
Mabel Mayol
Silvana Varela
Textos
Silvana Varela
Jeanette Gómez Jolis
Diseño
Alicia Gabrielli