Tema: No dejes apagar el fuego
Texto bíblico:
Levítico 6: 12-13
1Timoteo 4:14
2Timoteo 1:6
Introducción
Primero Dios prende el fuego.
“Y el fuego encendido sobre el altar no se apagará, sino que el
sacerdote pondrá en la leña cada mañana, y acomodara el holocausto
sobre él, y quemará sobre él las grosuras de los sacrificios de la paz. El
fuego arderá continuamente en el altar; NO SE APAGARÁ.
( Levíticos 6:12-13 )
1 Este era un mandato de Dios para los sacerdotes del Antiguo
Testamento, que no dejaran de echarle leña.
Pero la palabra nos enseña que en estos tiempos nosotros
somos sacerdotes
(Leer 1 Pedro 2:9)
2 Como todos sabemos que uno de los símbolos del Espíritu Santo es
(Fuego) todos necesitamos mantener el fuego ardiendo, necesitamos
mantener al Espíritu Santo contento
No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios
mora en vosotros?
(1 Corintios 3:16)
3 Cuando usted y yo hacemos un altar para que more el Espíritu Santo
en nuestro corazón entonces no dejaremos que ese fuego se apague,
usted le estará echando leña. (En Oración, comunión, lectura de la
Biblia, etc.)
Hay un consejo donde el Apostó Pablo le da a Timoteo
No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante
profecía con la imposición de las manos del presbiterio”
(1Timoteo 4:14)
Podemos darnos cuenta en este versículo que el apóstol Pablo sabia de
la condición de su discípulo, que era posible que Timoteo estaba
descuidando el don que había en él.
4 En su segunda carta el apóstol le pide a Timoteo que:
Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de dios que
esta en ti por la imposición de mis manos”
(2Timoteo 1:6)
Al leer este texto, nos podemos dar cuenta que es posible que el
discípulo de Pablo, estaba dejando apagar el fuego del don de Dios
que estaba en el. No le estaba echando leña al fuego.
la palabra “avivar” significa dar vida,
y no se le da vida a lo que esta vivo,
sino a lo que sé esta muriendo.
5 Por esta razón es que nosotros como sacerdotes de Dios
necesitamos tomar el consejo de parte de él. De no dejar que se
apague el fuego, echémosle leña hasta que el Señor venga por
nosotros.
Hay tres enemigos que trataran de apagar tu fuego:
1) El mundo
2) La carne
3) El diablo
Conclusión: el Apóstol Pablo nos dice
Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni
Ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por
venir. Ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada
nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús
Señor nuestro. Romanos 8:38-39