Metabolismo energético y fisiología de la membrana del eritrocito
El eritrocito transporta oxígeno desde los pulmones hacia los tejidos y los órganos y
ayuda a transportar el dióxido de carbono hacia los pulmones para ser espirado. El
eritrocito en los mamíferos se desarrolla hasta perder su núcleo. La forma resultante
del eritrocito facilita la adquisición y la liberación del oxígeno. La célula queda sin
capacidad de sintetizar proteínas y la integridad de la membrana; su vida se limita de
120 días.
Producción de energía: glucólisis anaerobia
Cuando el eritrocito expulsa su núcleo, los orgánulos celulares también son empacados
y expulsados de la célula. Sin mitocondrias, el eritrocito se basa en la glucólisis para la
producción de energía. El intercambio de oxígeno y la unión del oxígeno al hierro del
hemo no requieren energía. Cuando pierde energía, muere el eritrocito.
La glucosa plasmática ingresa al eritrocito a través de un sistema de transporte de
membrana facilitado. La vía de la glucólisis anaerobia necesita glucosa para generar
ATP, una fuente de fosfato de alta energía, que constituye la mayor reserva de energía
del eritrocito. Las reservas de energía como glucógeno no están disponibles en los
eritrocitos, de modo que los eritrocitos se basan principalmente en la glucosa externa
para generar el ATP por glucólisis. A través de la VEM, la glucosa se cataliza a piruvato,
lo que consume dos moléculas de ATP por cada molécula de glucosa y genera, como
máximo, cuatro moléculas de ATP por cada molécula de glucosa, con una ganancia neta
de dos moléculas de ATP.
La primera fase del catabolismo de la glucosa implica fosforilación, isomerización y
desfosforilación de la glucosa para producir fructosa 1,6-bifosfato, que actúa como
sustrato para la escisión de aldolasa para dar gliceraldehído 3-fosfato. La hexocinasa y
fosfofructocinasa son limitantes de la velocidad del estado estacionario de la glucólisis
anaerobia, aun cuando la hexocinasa es la que tiene menor actividad.
En la segunda fase, convierte el G3P en 3-fosfoglicerato. El G3P se fosforila con un
fosfato de alta energía y se oxida a 1,3-bifosfoglicerato por medio de la acción de la
gliceraldehído-3-fosfato deshidrogenasa. El 1,3-BPG es desfosforilado por la
fosfoglicerato cinasa, generando ATP y 3-PG.
La tercera fase, convierte el 3-PG en piruvato con la generación de ATP. El producto 3-
PG es isomerizado por la fosfogliceromutasa a 2-fosfoglicerato. Después, la enolasa
convierte el 2-PG a fosfoenolpiruvato. La piruvato cinasa separa los fosfatos y forma
ATP y piruvato. La actividad de la PK es modulada en forma alostérica por las
concentraciones mayores de F-1,6-P, lo que aumenta la afinidad de PK por PEP. Cuando
F-1,6-P es abundante, el aumento de la actividad de PK favorece la producción de
piruvato. El ácido pirúvico puede difundir desde el eritrocito o puede convertirse en
sustrato para la lactato deshidrogenasa con la regeneración de la forma oxidada de
nicotinamida adenina dinucleótido (NAD+). La proporción de NAD+ a la forma reducida
NADH puede modificar la actividad de esta enzima.
Vías de desviación de la glucólisis
Cuando no hay orgánulos, los eritrocitos aprovechan las desviaciones o shunts de la vía
glucolítica para generar productos que maximizan la provisión de oxígeno a partir de
varias posiciones estratégicas.
Vía de la hexosa monofosfato: la glucólisis aerobia u oxidativa se produce a través de
una desviación del catabolismo de la glucosa en la VHM. La VHM inactiva y elimina el
peróxido acumulado, un agente que oxida el hierro del hemo, las proteínas y los lípidos,
sobre todo aquello que contiene grupos tiol. El peróxido se origina en el medio acuoso
de la célula. Al inactivar y eliminar el peróxido, la VHM prolonga la vida funcional del
eritrocito.
La VHM desvía la glucosa 6-fosfato a pentosa fosfato por la acción de la glucosa-6-
fosfato deshidrogenasa. La nicotinamida adenina dinucleótido fosfato oxidado se
convierte en la forma reducida. El NADPH está disponible para reducir la forma oxidada
de glutatión a su forma reducida mediante el uso de la glutatión reductasa que
contiene azufre y es un tripéptido que contiene cisteína.
La designación GSH destaca la parte de la molécula que contiene azufre. Una vez que el
glutatión se reduce, está disponible para reducir el peróxido a agua y oxígeno a través
de la glutatión peroxidasa. Durante el estado estacionario de la glucólisis, del 5% al 10%
de la G6P se desvía a la VHM. Después de la demanda oxidativa, la actividad de la VHM
puede aumentar de veinte a treinta veces. La VHM cataboliza la G6P a ribulosa 5-
fosfato y dióxido de carbono mediante la oxidación de la G6P en el carbono 1. La G6PD
proporciona el único medio de generación de NADPH para la reducción del glutatión y,
en su ausencia, los eritrocitos son particularmente vulnerables al daño oxidativo. La
actividad de la G6PD normal es capaz de inactivar los compuestos oxidantes y
salvaguarda la hemoglobina, las enzimas que contienen sulfhidrilo y los tioles de la
membrana, lo que permite el funcionamiento normal de los eritrocitos para transportar
con seguridad cantidades muy grandes del oxígeno. La deficiencia de G6PD es el tipo
de enzimopatía más frecuente de los eritrocitos humanos en todo el mundo, que
produce anemia hereditaria no esferocítica.
Vía de la metahemoglobina reductasa
El hierro del hemo está constantemente expuesto al oxígeno, un agente oxidante. La
acumulación de peróxido oxida el hierro del hemo desde el estado ferroso al férrico
para formar metahemoglobina. Aunque la VHM puede evitar la oxidación de la
hemoglobina mediante la reducción del peróxido, no es capaz de reducir la
metahemoglobina una vez formada. La NDPH puede hacerlo, pero de manera lenta. La
reducción de la metahemoglobina por NADPH es muchas más eficiente en presencia de
la metahemoglobina reductasa (citocromo b5 reductasa). Mediante el uso de H+
proveniente de NADH formado cuando G3P se convierte en 1,3-BPG, la citocromo b5
reductasa soluble actúa como transportador de electrones intermediario, que hace que
el hierro oxidado regrese a su estado ferroso, que puede transformar oxígeno. La
citocromo b5 reductasa determina más del 65% de la capacidad de reducción de la
metahemoglobina dentro del eritrocito.