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Analisis Regional de Crecidas

Este documento presenta un análisis regional de crecidas para Guatemala. El país se divide en 8 regiones hidrológicas basadas en patrones de lluvia e hidrografía. Se analizan 86 estaciones hidrométricas para definir relaciones entre caudales máximos e áreas de cuenca para cada región. Luego, se ajustan distribuciones de frecuencia a los datos regionalizados para estimar caudales asociados a diferentes períodos de retorno. Las distribuciones Log-Normal y Gumbel se ajustan mejor a la mayoría de regiones. Final
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Analisis Regional de Crecidas

Este documento presenta un análisis regional de crecidas para Guatemala. El país se divide en 8 regiones hidrológicas basadas en patrones de lluvia e hidrografía. Se analizan 86 estaciones hidrométricas para definir relaciones entre caudales máximos e áreas de cuenca para cada región. Luego, se ajustan distribuciones de frecuencia a los datos regionalizados para estimar caudales asociados a diferentes períodos de retorno. Las distribuciones Log-Normal y Gumbel se ajustan mejor a la mayoría de regiones. Final
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MINISTERIO DE COMUNICACIONES, INFRAESTRUCTURA Y VIVIENDA

INSTITUTO NACIONAL DE SISMOLOGÍA VULCANOLOGÍA, METEOROLOGÍA


E HIDROLOGÍA

DEPARTAMENTO DE INVESTIGACIÓN Y SERVICIOS HÍDRICOS

ANÁLISIS REGIONAL DE CRECIDAS


EN LA REPÚBLICA DE GUATEMALA

GUATEMALA, JULIO 2004


RESUMEN EJECUTIVO

En este documento se presentan los resultados del análisis regional de crecidas para la
República de Guatemala. El estudio consiste, en primer lugar, en la definición de regiones
hidrológicas. En total se definen ocho regiones, identificadas del I al VIII. El número de
estaciones utilizadas en los análisis es de 86, ubicadas en todo el país, cuyas series de
caudales máximos instantáneos anuales tienen longitudes de registro superiores a ocho
años. El número de estaciones por región es de 11, 10, 10, 4, 12, 17, 5 y 17 para las regiones
del I al VIII, respectivamente.

Para cada región se establecen relaciones entre la crecida índice y el área de cuenca
tributaria. Luego, para cada región se hace un análisis de frecuencia regional con las series
estandarizadas, en base a la crecida índice. Se ajustan siete distribuciones teóricas de
frecuencia, cuyos parámetros se estiman mediante el método de momentos convencionales y
el método de momentos lineales ponderados probabilísticamente.

En base a la avaluación de la bondad de ajuste se seleccionan las distribuciones que mejor


se ajustan a los datos, en cada región. Se puede observar que no existe una distribución
única que se ajuste mejor a las ocho regiones. Se estima; sin embargo, que las que mejor se
ajustan a la mayoría de regiones es la Log-Normal y la Gumbel. Además, se obtienen curvas
de frecuencia regionales envolventes. Finalmente, se obtienen curvas envolventes a las
crecidas históricas observadas en el país.

Queda a discreción del usuario el definir cual de las tres curvas regionales, propuestas en
este informe: Log-Normal, Gumbel o la Envolvente utilizar, para estimar caudales máximos
asociados a distintos períodos de retorno.
I N D I C E

Pag.
RESUMEN EJECUTIVO
PRESENTACIÓN
1. INTRODUCCION 1
2. METODOLOGÍA DE ANÁLISIS 2
3. INFORMACIÓN BÁSICA 4
3.1 RED HIDROMÉTRICA 4
3.2 INFORMACIÓN DISPONIBLE 4
4. DEFINICIÓN DE REGIONES HIDROLÓGICAS 4
5. CURVAS CAUDAL ÍNDICE – ÁREA DE CUENCA TRIBUTARIA 5
6. ANÁLISIS DE FRECUENCIA REGIONAL 6
7. USO DE LOS RESULTADOS DE LOS ANÁLISIS 9
8. ENVOLVENTES DE CRECIDAS HISTÓRICAS 10
9. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES 12

APÉNDICE A
A-1: REGIONES HIDROLÓGICAS
A-2: CUANTILES DE CAUDALES MODULARES PARA DIFERENTES Tr

APÉNDICE B
B-1: ILUSTRACIÓN DE AJUSTE A LAS SERIES OBSERVADAS
PRESENTACIÓN

El instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología,


INSIVUMEH, tiene el agrado de presentar este informe de ANÁLISIS REGIONAL
DE CRECIDAS EN LA REPÚBLICA DE GUATEMALA, esperando sea de suma
utilidad a investigadores, docentes y usuarios en general, para la estimación de
caudales de diseño o de crecidas.

La aplicación de metodologías hidrológicas para el estudio de cuencas y regiones


es de suma importancia para conocer en una mejor forma la respuesta de las
mismas a los eventos que comprenden el ciclo del agua, como lo es la lluvia y la
escorrentía. INSIVUMEH mantiene un programa de Hidrología Aplicada, de tal
manera de contar con una herramienta para valorar los principales parámetros
hidrológicos. Cabe resaltar que como país en desarrollo, nuestra red de estaciones
no tiene la cobertura ideal, los métodos para la evaluación de caudales no siempre
se pueden aplicar en un cien por ciento, o se tienen dificultades en la obtención de
los mejores resultados.

Este estudio es una aproximación para la estimación de crecidas, que puede tener
sus incertidumbres, pero nuestro objetivo es que el especialista y/o investigador
pueda contar con una herramienta para sus aplicaciones. En este sentido también
se han desarrollado análisis de lluvia extrema y de lluvias intensas, que ayudan a
valorar caudales máximos extremos; de tal manera que el usuario tenga varias
opciones en las tareas que necesita ejecutar.

Finalmente, estamos a la disposición para cualquier sugerencia a este respecto.

Departamento de Investigación y Servicios Hídricos


INSIVUMEH
1. INTRODUCCIÓN

Las crecidas consisten en incrementos de elevación de los niveles o caudales


normales de un río, que pueden causar inundaciones o poner en riesgo elementos
de un sistema socioeconómico. Una crecida puede originarse a partir de eventos
de lluvias de altas intensidades y/o duraciones. También pueden ocurrir como
producto de la operación y control de infraestructura dentro del cauce, tal como
embalses. El rompimiento de una presa de almacenamiento, puede dar origen a
crecidas repentinas. Por otro lado, la magnitud de crecidas puede aumentar como
producto de actividades humanas como el cambio del uso del suelo en las cuencas
tributarias. El diseño de obras en el cauce o a lo largo de éste, como presas,
diques, canalizaciones, puentes, obras de retención de crecidas y otras de
protección y desarrollo de valles aluviales, requiere del conocimiento de diferentes
atributos de las crecidas; tales como, magnitud del caudal pico, duración y volumen
total de agua.

La estimación de una crecida de diseño significa, normalmente, obtener la


magnitud de una de sus características asociada a una frecuencia de ocurrencia o
período de retorno. Por ejemplo, para el diseño de una presa de embalse, cuyas
consecuencias, para el sistema socioeconómico, aguas abajo de la misma, a la
hora de fallar, son bajas, la crecida de diseño puede ser aquella asociada a una
recurrencia de 1 en 100; o sea, probabilidad de excedencia de 0.01 o período de
retorno de 100 años. Mientras que una presa grande cuya falla signifique una
catástrofe para el sistema socioeconómico, la crecida de diseño puede ser la que
tenga una recurrencia de 1 en 10,000. Otras obras como puentes en caminos
principales, secundarios, bóvedas o alcantarillas, pueden requerir crecidas de
diseño con períodos de retorno de 100, 50, 25 y 10, respectivamente. La
planificación de medidas de protección contra inundaciones puede requerir
crecidas de diseño con períodos de retorno de 10, 20, 50 y mayores a 100 años,
para proteger agricultura extensiva, agricultura intensiva, protección de
infraestructura o industria y poblaciones, respectivamente.

Tomando en cuenta que la red hidrométrica de cualquier país es limitada (cobertura


espacial y longitud de los registros) y los sitios donde se requiere conocer las
magnitudes de crecidas, normalmente no coinciden con la ubicación de estaciones
hidrométricas, que proporcionen dicha información; la regionalización ofrece una
herramienta para estimar caudales de crecida.

En este trabajo se realiza una regionalización hidrológica, en base al


comportamiento de la ocurrencia de caudales máximos instantáneos observados
en diferentes estaciones de la red hidrométrica nacional, y la ubicación de las
cuencas tributarias. Este agrupamiento se hace para ganar mayor información que
pueda dar mejor base en la interpolación y extrapolación del régimen de crecidas,
tanto temporal como espacial. Para cada región se obtienen una relación para
obtener el caudal índice en base al área de la cuenca tributaria. Seguidamente, se
obtienen curvas regionales de frecuencia para cada región.

1
La información básica utilizada para los diferentes análisis reportados en este
informe, se obtiene de los registros del INSIVUMEH y del INDE.

2. METODOLOGÍA DE ANÁLISIS
La metodología para el análisis regional de crecidas consiste, básicamente, en los
siguientes pasos:

1. Obtención y revisión de los registros de caudales máximos instantáneos observados en


las diferentes estaciones operadas por el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología,
Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) y por el Instituto Nacional de Electrificación
(INDE).

2. Selección de las series cuyos registros superan los 8 años y que tengan cierto grado de
confiabilidad.

3. Para cada estación seleccionada, se obtiene la crecida índice o caudal máximo medio,
QMMj (Ec. 1). En la Ec. 1, QMAXij es el caudal máximo instantáneo observado en el año
i, en la estación j y Nj es el número de datos de la serie de la estación j.

Nj

∑ QMAX
i=1
ij
QMM j = i=1,2,3,…,Nj; j=1,2,3,…,J estaciones (1)
Nj

4. Agrupamiento de las estaciones por regiones:


a. Esta regionalización se hace, en primer lugar, en base al régimen de lluvias
mostrada por las isoyetas medias anuales elaboradas por el INSIVUMEH.
b. Seguidamente se observa, gráficamente, el comportamiento del caudal índice en
relación al área tributaria.
c. Se definen las regiones.

5. Para cada región definida se obtiene una relación entre la crecida índice, QMM (m3/s) y
el área tributaria, A (km2), mediante regresión. La forma matemática de las relaciones
A – QMM está dada por la Ec. 2, donde B y n son parámetros de ajuste.

QMM = B An (2)

6. Obtención de caudales modulares (Kij), el cual consiste en la estandarización de las


series anuales de caudales máximos instantáneos (en cada estación j). Este proceso se
hace en base a la Ecuación 3, donde los subíndices tienen el mismo significado que en
la Ec. 1.

QMAX ij
K ij = i=1,2,3,…,Nj; j=1,2,3,…,J estaciones (3)
QMM j

2
7. Ajuste de distribuciones teóricas de frecuencia a las series de caudales modulares y
obtención de una curva de frecuencia regional para cada región. Las distribuciones
teóricas que se utilizan son:

a. Valor extremo generalizado, VEG


b. Distribución logística generalizada, LG
c. Log-normal, LN
d. Pearson tipo III, PIII
e. Gumbel, G
f. Log-Pearson tipo III, LPIII
g. Log-Gumbel

8. Determinación de los parámetros de ajuste de las distribuciones de frecuencia, mediante


dos métodos: momentos convencionales y momentos lineales ponderados
probabilísticamente.

9. Graficado de caudales modulares, Kij en escala probabilística de Gumbel. El método de


graficado usa la fórmula de Gringorten (Ec. 4) para asignarle una probabilidad empírica,
Pij a los datos de las series. En la Ec. 4, m es la posición del QMAXij dentro de la serie j
y Nj es el número de datos de la serie j.

m ij − 0.4
Pij = i=1,2,3,…,Nj; j=1,2,3,…,J estaciones (4)
N j + 0.2

10. Estimación de la bondad de ajuste de las distribuciones teóricas de frecuencia regionales


a las series observadas estandarizadas. En vista de que las series son relativamente
cortas, se usa únicamente, el método visual para este propósito.

11. Selección de las distribuciones de frecuencia que mejor se ajusta a las series
observadas.

12. Obtención de una curva regional de frecuencia envolvente superior, para cada región.

13. Selección de la distribución recomendable y común para todas las regiones del país.

14. Complementariamente se obtienen curvas envolventes de caudales máximos


específicos para cada región y a nivel país.

15. Finalmente, se ilustra la manera de usar los resultados de los análisis realizados a
cuencas en diferentes partes del territorio nacional.

3
3. INFORMACIÓN BÁSICA

3.1 RED HIDROMÉTRICA

De la revisión de los boletines publicados, se establece que unas 180 estaciones


que cuentan con cierta información o están en operación actualmente en el país.
De ese total, se seleccionan 86 estaciones que cuentan con más de 8 años de
registro y cuya información de caudales máximos instantáneos es relativamente
confiable. La información fue obtenida del INSIVUMEH y del INDE. Además se
consultaron otros documentos que hacen referencia a estudios de caudales
máximos, tales como el estudio de las crecidas provocadas por el paso de huracán
Mitch en 1998 (López, 1999)1, el estudio de crecidas en la cuenca del río Samalá2 y
la tesis relacionada con la regionalización de caudales máximos en Guatemala3.

3.2 INFORMACIÓN DISPONIBLE

En tablas se manejo tabularmente la disponibilidad, hasta la fecha, de datos de


caudales máximos instantáneos anuales, de las estaciones hidrométricas
seleccionadas para el estudio.

Es importante resaltar que algunas series de datos no tienen la longitud que


requiere el método de análisis. A pesar de esto, se utilizan los datos disponibles de
manera de lograr la mejor aproximación y deducir estimaciones de crecientes
razonables. Por otro lado, se estima que la magnitud de varios valores de caudales,
dentro de las diferentes series, pueden ser sobreestimadas, ya que los caudales
extremos, en la mayoría de los casos, se deducen a partir de curvas de descarga
que no se encuentran calibradas para eventos de crecidas.

4. DEFINICIÓN DE REGIONES HIDROLÓGICAS

En el presente estudio se ha subdividido el país en 8 regiones hidrológicas. Esta


regionalización se ha hecho en base al régimen de lluvias caracterizado por las
isoyetas medias anuales. Por otro lado, se ha tomado en cuenta las tendencias de
los valores de QMM, en relación al área de cuenca. En el Apéndice A-1 se muestra
gráficamente la regionalización. En el Cuadro 1, se enumeran dichas regiones.

1 López, F. (1999). Estudio de crecidas provocadas por el huracán Mitch, ERIS/USAC, patrocinado por UNESCO.
2 INSIVUMEH, CONRED, IGN, ERIS/USAC, FAUSAC (2003). Zonificación de amenazas naturales en la cuenca del río Samalá y
análisis de riesgo en la población de San Sebastián Retalhuleu.
3 Larios, R. (1986). Regionalización de caudales máximos en Guatemala. Tesis de grado de ingeniería civil de la universidad
Mariano Gálvez. Tesis asesorado por el Dr. Juan José Victoria.

4
5. CURVAS CAUDAL ÍNDICE – ÁREA DE CUENCA TRIBUTARIA

En el presente trabajo se determinan curvas que relacionan el caudal máximo


medio o crecida índice (QMM) y el área tributaria, para cada región. Las relaciones
tienen la forma matemática de la Ec. 2.

QMM = B An (2)

En el Cuadro 1 se muestran los parámetros de ajuste B y n, para cada región, y se


obtuvieron además gráficas de las relaciones (Apéndice B-1).

Cuadro 1 Regiones hidrológicas para el análisis regional de crecidas. N es el número de estaciones,


B y n son parámetros de ajuste (de la Ec. 2) y r2 es el coeficiente de determinación.
REGIONES N B n r2
REGION I: ALTIPLANO OCCIDENTAL 11 0.08 1.03 0.82
REGION II: PACIFICO SUR-OCCIDENTAL 10 84.00 0.24 0.18
REGION III: PACIFICO SUR-ORIENTAL 10 0.26 1.04 0.80
REGION IV: ALTIPLANO ORIENTAL 4 0.15 1.21 0.89
REGION V: MOTAGUA 12 3.62 0.64 0.79
REGION VI: POLOCHIC-CAHABON Y BAJO MOTAGUA 17 0.75 0.91 0.85
REGION VII: PLANICIE DEL PETEN 5 0.22 0.90 0.90
REGION VIII: NOR-OCCIDENTAL 17 2.99 0.65 0.75

En la región VI se incluye las subcuencas de los afluentes de la parte baja de la


cuenca del río Motagua, ya que el régimen de lluvias es similar a la de las cuencas
Polochic y Cahabón. Prácticamente en todas las regiones se manifiesta una buena
relación entre la crecida índice y el área de la cuenca, excepto para la región II,
donde r2 de la ecuación resulta ser muy bajo (0.18). Esto se debe, en parte, a que
las series reportadas tienen valores de caudales que manifiestan cierta
incertidumbre en su deducción. La falta de confiabilidad en varias de las series se
debe a que los caudales reportados se han derivado de extrapolación de las curvas
de descarga de las estaciones respectivas. Prácticamente, esta curvas se basan en
mediciones directas de caudales medios a bajos, y durante eventos de crecidas
son muy pocas las mediciones hechas. Esto se debe a su vez, por el costo que
representa realizar mediciones directas durante eventos extraordinarios, por la
lejanía de las estaciones a los equipos que operan las estaciones y por que
muchos de estos eventos ocurren repentinamente y en horas y condiciones difíciles
para el acceso a las estaciones. INSIVUMEH, desdee 1998 hace esfuerzos para
definir levantamiento topográfico de las secciones de aforo y obtener, por métodos
indirectos, un ajuste para los caudales altos.

5
6. ANÁLISIS DE FRECUENCIA REGIONAL

El análisis de frecuencia regional consiste en determinar una curva de frecuencia


válida para la región. Esta curva se basa en la evaluación de la bondad de ajuste
de diferentes distribuciones teóricas de frecuencia aplicables a variables aleatorias
extremas, como el caso de caudales máximos, a los datos observados. Para poder
realizar comparaciones de las series dentro de una misma región, las mismas se
estandarizan, de acuerdo a la Ec. 3, obteniendo así nuevas series, denominadas
de caudales modulares. En base a estas series se obtienen parámetros regionales
para las diferentes distribuciones utilizadas. Las distribuciones de frecuencia
utilizadas son 7, de las cuales 5 son de tres parámetros y dos (Gumbel y Log-
Gumbel) de dos:

a. Valor extremo generalizado, VEG


b. Distribución logística generalizada, LG
c. Log-normal, LN
d. Pearson tipo III, PIII
e. Gumbel, G
f. Log-Pearson tipo III, LPIII
g. Log-Gumbel, LOG-G

La determinación de los parámetros de ajuste de las distribuciones mencionadas se


hace mediante dos métodos: momentos convencionales y momentos lineales
ponderados probabilísticamente. En el Apéndice B-1 se muestra gráficamente una
ilustración del ajuste de las distribuciones de frecuencia utilizadas a los datos
observados en dos regiones. Como puede observarse, no todas las distribuciones
se ajustan satisfactoriamente a los datos. La evaluación de la bondad de ajuste de
las curvas a los datos se hace, básicamente, de manera visual. De esa manera se
escogen las cinco distribuciones de frecuencia que mejor se ajustan a cada región.
Queda a juicio del usuario de esta información elegir la que mejor le parezca.

En el Apéndice A-2 se presentan, en forma tabular, los cuantiles de caudales


modulares, K, asociados a los períodos de retorno de 2, 5, 10, 20, 25, 30, 50, 100,
500 y 1,000 años, obtenidos a partir de la aplicación de las diferentes distribuciones
de frecuencia.

Analizando la bondad de ajuste, no existe una distribución que claramente sea la


que mejor se ajuste a las ocho regiones. Sin embargo existen dos, que a juicio del
autor, pueden considerarse como válidas para las ocho regiones. Estas son la
Gumbel, cuyos parámetros se obtienen mediante momentos convencionales y la
log-normal, cuyos parámetros se obtienen mediante momentos lineales
ponderados probabilísticamente. En el Cuadro 2 se muestran los cuantiles de
caudales modulares para las ocho regiones, obtenidos en base las distribuciones
Gumbel y log-normal. Las Figs. 1 y 2 muestran gráficamente estas curvas de
frecuencia.

6
Cuadro 2 Cuantiles de caudales modulares regionales, K, de acuerdo a las distribuciones de Gumbel y
log-normal.
REGIÓN REGIÓN
I II III IV V VI VII VIII I II III IV V VI VII VIII
Tr
GUMBEL LOG-NORMAL
1000 5.78 5.37 6.45 7.35 4.60 4.16 3.91 4.76 5.69 5.79 14.54 11.18 4.45 7.18 6.28 6.10
500 5.26 4.90 5.86 6.66 4.21 3.82 3.60 4.36 5.01 5.09 11.12 9.26 3.99 5.90 5.25 5.25
100 4.05 3.79 4.48 5.06 3.30 3.02 2.86 3.40 3.59 3.62 5.62 5.66 3.01 3.61 3.35 3.56
50 3.53 3.32 3.89 4.37 2.91 2.67 2.54 2.99 3.04 3.05 4.06 4.43 2.61 2.87 2.71 2.95
30 3.14 2.96 3.44 3.86 2.62 2.42 2.30 2.69 2.66 2.66 3.15 3.63 2.33 2.40 2.30 2.54
25 3.01 2.84 3.29 3.67 2.51 2.32 2.22 2.58 2.53 2.53 2.87 3.37 2.23 2.25 2.17 2.40
20 2.84 2.68 3.09 3.44 2.38 2.21 2.12 2.44 2.37 2.37 2.55 3.06 2.11 2.07 2.01 2.24
10 2.30 2.19 2.48 2.73 1.98 1.85 1.79 2.02 1.89 1.88 1.75 2.20 1.74 1.59 1.58 1.76
5 1.74 1.68 1.84 1.99 1.55 1.48 1.44 1.57 1.43 1.42 1.16 1.46 1.38 1.20 1.21 1.33
2 0.89 0.90 0.87 0.86 0.91 0.92 0.93 0.91 0.82 0.82 0.66 0.65 0.87 0.80 0.82 0.81

1.0101 1.1111 2 5 10 20 30 50 100 Tr (años) 500 1000


8
REGION I: ALTIPLANO OCCIDENTAL
7 REGION II: PACIFICO SUR-OCCIDENTAL
REGION III: PACIFICO SUR-ORIENTAL
REGION IV: ALTIPLANO ORIENTAL
6
REGION V: MOTAGUA
REGION VI: POLOCHIC-CAHABON
5 REGION VII: PLANICIE DEL PETEN
REGION VIII: NOR-OCCIDENTAL
K

0
-2 -1 0 1 2 3 4 5 6 7
v ariable reducida (Gumbel)

Fig. 1 Curvas regionales de frecuencia según la distribución teórica de Gumbel.

7
1.0101 1.1111 2 5 10 20 30 50 100 Tr (años) 500 1000
8
REGION I: ALTIPLANO OCCIDENTAL
7 REGION II: PACIFICO SUR-OCCIDENTAL
REGION III: PACIFICO SUR-ORIENTAL
REGION IV: ALTIPLANO ORIENTAL
6
REGION V: MOTAGUA
REGION VI: POLOCHIC-CAHABON
5 REGION VII: PLANICIE DEL PETEN
K

REGION VIII: NOR-OCCIDENTAL


4

0
-2 -1 0 1 2 3 4 5 6 7
v ariable reducida (Gumbel)

Fig. 2 Curvas regionales de frecuencia según la distribución teórica log-normal.

Adicionalmente, se obtienen curvas regionales de frecuencia basados a


envolventes superiores a, prácticamente todos los valores observados (ver
Apéndice B-1). Estas envolventes siguen una tendencia aproximada de Gumbel.
Los Cuantiles de caudales modulares se muestran en el Cuadro 3 y en la Fig. 3 se
muestra gráficamente estas curvas regionales. Estos valores pueden utilizarse
cuando se deseen estimaciones mayores de caudales máximos, especialmente
para períodos de retorno de 100 años o menos.

Cuadro 3 Cuantiles de caudales modulares regionales, K, según curva envolvente superior.


REGIÓN
Tr
I II III IV V VI VII VIII
1000 6.30 6.70 7.60 7.60 6.30 7.20 4.70 7.00
500 5.73 6.00 6.80 6.85 5.66 6.45 4.30 6.30
100 4.44 4.44 5.10 5.30 4.20 4.90 3.38 4.70
50 3.95 3.90 4.36 4.60 3.66 4.26 3.00 4.10
30 3.58 3.53 3.87 4.10 3.25 3.78 2.72 3.64
25 3.44 3.40 3.72 3.90 3.13 3.60 2.62 3.48
20 3.28 3.22 3.47 3.70 2.97 3.40 2.50 3.28
10 2.80 2.70 2.85 3.05 2.48 2.82 2.10 2.75
5 2.30 2.20 2.24 2.40 2.00 2.28 1.75 2.22
2 1.60 1.49 1.45 1.50 1.38 1.60 1.28 1.50

8
1.0101 1.1111 2 5 10 20 30 50 100 Tr (años) 500 1000
8
REGION I: ALTIPLANO OCCIDENTAL
7 REGION II: PACIFICO SUR-OCCIDENTAL
REGION III: PACIFICO SUR-ORIENTAL
REGION IV: ALTIPLANO ORIENTAL
6
REGION V: MOTAGUA
REGION VI: POLOCHIC-CAHABON
5 REGION VII: PLANICIE DEL PETEN
REGION VIII: NOR-OCCIDENTAL
K

0
-2 -1 0 1 2 3 4 5 6 7
v ariable reducida (Gumbel)

Fig. 3 Curvas regionales de frecuencia según envolvente superior.

7. USO DE LOS RESULTADOS DE LOS ANÁLISIS

Para la estimación de los caudales máximos asociados a diferentes períodos de


retorno, en cualquier sitio de interés, en cualquier región del país, se usa la Ec. 5.

QTr = QMM * KTr (5)

Donde QTr es el caudal para el período de retorno Tr, QMM es la crecida índice y
KTr es la crecida modular (o estandarizada). QMM se obtiene a partir de la Ec. 2
(QMM=BAn) y Cuadro 1, válida para la región a la que pertenece la cuenca de
interés. KTr se obtiene de acuerdo a la región y la curva de frecuencia que se
estime conveniente. Por ejemplo, la curva regional de frecuencia Gumbel o Log-
Normal (Cuadro 2), o la curva regional envolvente (Cuadro 3). En el Apéndice A-2
se presentan valores de KTr obtenidos a partir de las otras distribuciones de
frecuencia analizadas. Queda a criterio del usuario de la información la selección
de la curva que mejor de convenga.

Como ejemplo concreto, considerar la cuenca del río Guacalate, hasta su confluencia con el río Achiguate.
El área de la cuenca es de 571 km2; aproximadamente el 85% de esta cuenca se encuentra en la Región I
y 15% en la Región III. La estimación de la crecida asociada a un período de retorno de 100 años, por
ejemplo, puede hacerse como sigue (ver Cuadro 4 junto a la secuencia):

9
a. Estimar el QMM mediante la Ec. 2, utilizando los coeficientes B y n del Cuadro 1, para las
Regiones I y III.
b. Obtener los caudales modulares, para un Tr de 100 años, K100, de los Cuadros 2 y 3, para
las distribuciones de frecuencia Gumbel, Log-Normal y la Envolvente.
c. Calcular el Q100, aplicando la Ec. 5, para las dos regiones y utilizando los caudales
modulares, K100.
d. De estos cálculos se obtienen seis diferentes valores para el Q100. Depende del usuario
decidir cual de los seis es el más conveniente, dependiendo de los objetivos de la estimación
y la experiencia. Puede observarse del Cuadro 4 que, si se considera que la cuenca bajo
análisis pertenece a la Región III, se obtienen los caudales más altos. Sin embargo, el 85 %
de la cuenca se considera que pertenece a la Región I. Por lo tanto, puede también
considerarse los valores obtenidos aplicando los valores de QMM y K100 correspondientes a
la Región I. Estos valores son bajos. Puede también considerarse la ponderación de estos
valores en base al área de influencia en cada una de las regiones. En el Cuadro 4 se
muestran los caudales ponderados obtenidos para cada Región y para cada distribución de
frecuencia.
e. La elección final del valor a utilizar queda a juicio del usuario.

Cuadro 4 Resumen de cálculos para estimar Q100 del ejemplo.


A de cuenca= 571 km2 REGIÓN I REGIÓN III
B (Cuadro 1) 0.08 0.26
n (Cuadro 1) 1.03 1.04
QMM (m3/s) (Ec. 2) 55 191
K100 ( - )
Gumbel (Cuadro 2) 4.05 4.48
Log-Normal (Cuadro 2) 3.59 5.62
Envolvente (Cuadro 3) 4.44 5.10
Q100 (m3/s) (Ec. 5) Q100 PONDERADO
Gumbel 224 857 319
Log-Normal 198 1076 330
Envolvente 245 976 355
Factor de ponderación 0.85 0.15

8. ENVOLVENTES DE CRECIDAS HISTÓRICAS

Complementario al análisis regional se deducen envolventes de crecidas históricas


registradas en las diferentes estaciones. Gráficamente, se presentan dichas
envolventes en función del caudal específico, qj (m3/s/km2) y el área tributaria, Aj
(km2) (Ec. 6). En esta Ec. QMAXj (m3/s) es el caudal máximo histórico registrado en
la serie j.
QMAX j
qj = (6)
Aj
En el Apéndice B-1 se presenta una ilustración de dichas envolventes, con sus
respectivas ecuaciones del tipo de la Ec. 7, para cada región. En la Ec. 7, F y m
son parámetros (ver Cuadro 5 donde se presentan estos parámetros).

10
q = F Am (7)

Cuadro 5 Parámetros de ajuste F y m de la ecuación de la envolvente (Ec. 7)


para las Regiones hidrológicas definidas en este estudio.
REGIONES F m
REGION I: ALTIPLANO OCCIDENTAL 5 -0.30
REGION II: PACIFICO SUR-OCCIDENTAL 70 -0.45
REGION III: PACIFICO SUR-ORIENTAL 45 -0.40
REGION IV: ALTIPLANO ORIENTAL 105 -0.50
REGION V: MOTAGUA 270 -0.75
REGION VI: POLOCHIC-CAHABON Y BAJO MOTAGUA 14 -0.26
REGION VII: PLANICIE DEL PETEN 2 -0.28
REGION VIII: NOR-OCCIDENTAL 20 -0.35
PAÍS 155 -0.55

Tomando en consideración todas las estaciones del país, resulta la envolvente


nacional, la cual tiene la Ec. 8.

q = 155 A-0.55 (8)

100.00 ENVOLVENTE NACIONAL; q = 155 A^-0.55


q observados
CAUDAL ESPECIFICO (m3/s/km2)

10.00

1.00

0.10

0.01
1 10 100 1000 10000 100000
AREA DE CUENCA TRIBUTARIA (km2)

11
9. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

En el presente trabajo se han obtenido relaciones para obtener la magnitud de


crecidas índice para ocho regiones del país. Conjuntamente con estas relaciones,
se han deducido siete tipos de curvas de frecuencia regional de crecidas. Estos
análisis se han elaborado en base a la información existente en las estaciones de
la red hidrométrica nacional. Una evaluación profunda de la calidad de las series
utilizadas ha quedado fuera del alcance de este estudio.

A juicio del INSIVUMEH se recomienda, para la estimación de crecidas, las curvas


regionales de frecuencia de Gumbel y Log-Normal, o la curva envolvente. Sin
embargo, el usuario puede hacer uso de cualquier otra distribución incluida en este
informe.

Por otro lado, se hace notar que los valores de caudales modulares para períodos
de retorno superiores a los 100 años deben usarse con prudencia, en virtud de que
están deducidos a partir de series cortas. La mayoría de series tiene una longitud
menor a los 30 años (77 de las 86 utilizadas).

Para propósitos de comparación o decisión del método de deducción final a utilizar


por el usuario, se incluyen las curvas envolventes regionales de crecidas
específicas, deben usarse con precaución, en virtud de que han sido estimadas en
base a un número limitado de estaciones. Especialmente las regiones IV y VII.

La actualización de las curvas deducidas es necesaria, mientras se genere


información básica de las estaciones utilizadas y estaciones nuevas. De esa
manera obtener una concepción más realista del régimen de crecidas del país.

Por lo anterior es importante fortalecer la red hidrométrica nacional, no sólo con la


operación de las estaciones existentes, sino con el apoyo para la evaluación directa
de crecidas para la actualización o calibración de las diferentes curvas de
descarga.

12
APÉNDICE B-1: Ilustración de ajuste a las series observadas

1.0101 1.1111 2 5 10 20 30 50 100 T r (años) 500 1000


8
DAT OS OBSERVADOS, REGIÓN I
7 ML-VEG
ML-LN
6 ENVOLVENT E
M-LN
M-G
5
M-PIII
K

0
-2 -1 0 1 2 3 4 5 6 7
variable reducida (Gumbel)

1.0101 1.1111 2 5 10 20 30 50 100 Tr (años) 500 1000


8
DATOS OBSERVADOS, REGIÓN V
7 ML-VEG
ML-LG
ML-LN
6
ENVOLVENTE
M-LN
5 M-G
K

0
-2 -1 0 1 2 3 4 5 6 7
variable reducida (Gumbel)

1
1000 REGION III
QMM=0.26 A^1.04; r2=0.80

100
QMM (m3/s)

10

1
1 10 100 1000 10000
AREA (km2)

100.0 REGION VI
q = 14 A^-0.26

10.0
q (m3/s/km2)

1.0

0.1
10 100 1000 10000 100000
A (km2)

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