RESUMEN
Autopsia: Es denominado así al estudio de los cuerpos después de muertos. Siendo que el
término Necropsia es más adecuado con el significado previamente dado.
El estudio clínico es llevado por un patólogo en un hospital con consentimiento de los
familiares, con finalidades de estudio y disección del cuerpo, determinar tratamientos
efectivos, realizar estudios con fines de investigación científica.
Mientras que la necropsia realizada por médico forense, está más determinada al ámbito
legal, realizado por un médico legista, con estudios correspondientes, para saber el tipo o
causa de la muerte del individuo, si es que esta muerte está relacionada con aspectos
penales (cometida por actos delictivos), o si ésta muerte fue producida por traumatismo,
accidentes, venenos, intoxicaciones, etc. Es decir, se hace para establecer, determinar,
identificar, averiguar, buscar evidencias, reconocer lesiones que causaron la muerte de un
sujeto.
En la necropsia realizada por médico forense se inicia desde el levantamiento del cadáver.
En síntesis, se puede definir a la necropsia como: el ámbito de resolución de dudas,
inquietudes, y aspectos técnicos del cuerpo de delitos necesarios para la integración de
preceptos penales, esto corresponde a la investigación que realiza el médico forense.
APRECIACIÓN CRÍTICA:
La presente lectura determina la diferencia entre autopsia y necropsia, siendo este último
término más etimológicamente adecuado respecto del anterior, y las principales diferencias
entre un médico forense y un médico clínico.
Además, la lectura ofrece las razones para que se realice un examen médico legista en casos
donde la muerte sea desconocida, bien puede ser para esclarecer los hechos que llevaron al
fallecido a su fin o para complementar con pruebas científicas los hechos estipulados
durante un caso penal.
Es así, que a lo largo de las páginas de la lectura presentada, se estipula la importancia de la
necropsia en los procesos y su valor como medio de prueba para hechos donde cabe
incertidumbre.