POEMA DE MARIO BENEDETTI´
A tientas
Se retrocede con seguridad
pero se avanza a tientas
uno adelanta manos como un ciego
ciego imprudente por añadidura
pero lo absurdo es que no es ciego
y distingue el relámpago la lluvia
los rostros insepultos la ceniza
la sonrisa del necio las afrentas
un barrunto de pena en el espejo
la baranda oxidada con sus pájaros
la opaca incertidumbre de los otros
enfrentada a la propia incertidumbre
se avanza a tientas / lentamente
por lo común a contramano
de los convictos y confesos
en búsqueda tal vez
de amores residuales
que sirvan de consuelo y recompensa
o iluminen un pozo de nostalgias
se avanza a tientas / vacilante
no importan la distancia ni el horario
ni que el futuro sea una vislumbre
o una pasión deshabitada
a tientas hasta que una noche
se queda uno sin cómplices ni tacto
y a ciegas otra vez y para siempre
se introduce en un túnel o destino
que no se sabe dónde acaba.
POEMA DE RUBEN DARIO
El país del sol
Junto al negro palacio del rey de la isla de Hierro (¡Oh, cruel,
horrible, destierro!) ¿Cómo es que
tú, hermana armoniosa, haces cantar al cielo gris, tu pajarera
de ruiseñores, tu formidable caja musical?
¿No te entristece recordar la primavera en que oíste a un
pájaro divino y tornasol en el país del sol?
En el jardín del rey de la isla de Oro (¡oh, mi ensueño que
adoro!) fuera mejor que tú, armoniosa
hermana, amaestrases tus aladas flautas, tus sonoras arpas;
tú que naciste donde más lindos nacen el clavel de sangre y
la rosa de arrebol, en el país del sol
O en el alcázar de la reina de la isla de Plata (Schubert,
solloza la Serenata…) pudieras también, hermana
armoniosa, hacer que las místicas aves de tu alma alabasen,
dulce, dulcemente, el claro de luna, los vírgenes lirios, la
monja paloma y el cisne marqués. La mejor plata se funde en
un ardiente crisol, en el país del sol
Vuelve, pues a tu barca, que tiene lista la vela (resuena, lira,
Céfiro, vuela) y parte, armoniosa
hermana, a donde un príncipe bello, a la orilla del mar, pide
liras, y versos y rosas, y acaricia sus rizos de
oro bajo un regio y azul parasol,en el país del sol
POEMA DE FEDERICO GARCIA LORCA
Largo espectro
Largo espectro de plata conmovida
el viento de la noche suspirando,
abrió con mano gris mi vieja herida
y se alejó: yo estaba deseando.
Llaga de amor que me dará la vida
perpetua sangre y pura luz brotando.
Grieta en que Filomela enmudecida
tendrá bosque, dolor y nido blando.
¡Ay qué dulce rumor en mi cabeza!
Me tenderé junto a la flor sencilla
donde flota sin alma tu belleza.
Y el agua errante se pondrá amarilla,
mientras corre mi sangre en la maleza
mojada y olorosa de la orilla.
MIS SUEÑOS
Mis sueños se han perdido
y no los he de encontrar
mi madre me ha dicho
que uno de ellos se fue por allá
me siento tan triste
cualquiera los puede agarrar,
sólo pude agarrar dos de ellos
los cuales fueron
tener una familia y una mascota,
los otros diez no los pude alcanzar.
¡Qué pena, qué dilema,
lo que a mí me ha de pasar!
lamentablemente
no los pude agarrar
si tu ves uno de esos sueños
tráemelos para acá
porque si ellos no regresan,
nada se cumplirá,
aunque a ti no te importe
si ves uno de mis sueños
tráemelo para acá,
punto y final.