Durante más de 60 años, Europa ha liderado una tendencia mundial hacia el acceso legal al aborto. El temor a que se invierta esta tendencia ha dado lugar a la campaña "Mi Voz, Mi Decisión" (My Choice, My Voice), una iniciativa ciudadana que reclama la actuación de la Comisión Europea.
La Comisión está obligada a responder formalmente a la petición de la iniciativa de una propuesta para "garantizar que todas las ciudadanas de la UE, sea cual sea su nacionalidad o residencia, tengan acceso a servicios de aborto seguros y legales", ya que la petición superó el umbral legal de un millón de firmas recogidas en más de siete Estados miembros: en este caso, fueron 15 Estados miembros.
En la UE, casi todos los países han legalizado el aborto a demanda, por término medio hasta las 12 semanas de embarazo. Polonia y Malta son los únicos Estados miembros que mantienen normas más restrictivas.
En Polonia, las únicas justificaciones legales para el procedimiento son la violación, el incesto y el riesgo para la vida de la madre, mientras que en Malta solo aplica esta última.
En algunos países donde el aborto es legal a demanda, los médicos alegan razones morales para negarse. Preguntamos a los europeos si el aborto debería pasar de ser una competencia legislativa nacional a una competencia de la UE.
"Deberían existir estos derechos básicos fundamentales, pautas básicas de este tipo establecidas por la UE", dijo un residente en Budapest. Pero otro en Roma comentó: «Es imposible poder organizar y homogeneizar la asistencia sanitaria y la atención a las mujeres en toda Europa».
La Comisión Europea podría recoger la petición y presentar una propuesta legislativa, pero también podría limitarse a confirmar la recepción de la petición en un comunicado, sin darle más curso.
"Si la Comisión acaba presentando una propuesta legislativa, esta se enviará al Consejo y se debatirá entre los ministros de la UE. Sin embargo, la Comisión podría decidir abordar el aborto a través de la Directiva sobre asistencia sanitaria transfronteriza, que permite a los ciudadanos acceder a servicios médicos entre países dentro de las fronteras de la UE", afirma Marta Iraola, periodista que cubre el tema para 'Euronews'.
¿Debería ser un derecho fundamental?
En 2022, Estados Unidos derogó una ley que legalizaba el aborto a escala federal hacía 50 años, y en su lugar concedió a los estados el derecho a decidir de forma individual. Desde entonces, el Parlamento Europeo ha aprobado una resolución no vinculante para consagrar el acceso seguro al aborto en la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE, de modo que sea vinculante en todos los Estados miembros de la UE.
Esto sería bien recibido por Lucie Barridez, de la Plataforma por el Derecho al Aborto. "El acceso al aborto debe considerarse un derecho fundamental porque repercutirá en el ejercicio de los derechos fundamentales de las mujeres, en particular el derecho a la vida, a la salud, a no sufrir violencia , discriminación, tratos inhumanos o degradantes", declaró a 'EU Decoded'.
Por el contrario, Patricia Santos, de la Universidad CEU San Pablo, afirmó: "No existe el aborto seguro ni el aborto sano. El aborto no cura ninguna enfermedad. Por lo tanto, me gustaría abrir un debate sobre una medida que implica violencia hacia un hijo o hija y que pone en riesgo físico y psicológico a la madre".
La académica añade que "es una medida peligrosa porque fomenta el aborto en lugar de proponer otro tipo de medidas sociales mucho más constructivas y seguras para la madre".
Las directrices de la Organización Mundial de la Salud establecen que las mujeres no deberían enfrentarse a barreras adicionales para solicitar un aborto cuando respetan los plazos legales, como periodos obligatorios para reflexionar sobre la decisión o tiempos de espera para recibir asesoramiento de trabajadores sociales y sanitarios.
Sin embargo, en diversos países de la UE, la ley impone tales condiciones, y las mujeres también pueden enfrentarse a la negativa de los médicos por motivos de conciencia, lo que lleva a algunas a arriesgarse a abortos clandestinos o a viajar a otras regiones o países. En cambio, Francia fue el primer país del mundo en consagrar el aborto en la Constitución.
Se trata de un tema importante que llegará a la mesa de la comisaria de igualdad Hadja Lahbib, al frente de la cartera de salud sexual y reproductiva de la Comisión Europea.
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Periodista: Isabel Marques da Silva
Producción de contenido: Pilar Montero López
Producción de vídeo: Zacharia Vigneron
Grafismo: Loredana Dumitru
Coordinación editorial: Ana Lázaro Bosch y Jeremy Fleming-Jones