Cuanto m�s cuesta arriba le van las cosas a Pedro S�nchez, m�s tiende a abrazarse a los datos econ�micos. No es para menos, lo cierto es que Espa�a crece muy por encima de los pa�ses de su entorno (este mismo viernes hemos conocido que la econom�a francesa se contrajo un 0,1% en el primer trimestre del a�o, frente al 0,6% experimentado por Espa�a en el mismo periodo), y ayer hizo lo propio el presidente, presumiendo de un robusto aumento de los salarios desde que gobierna, por encima incluso del encarecimiento del coste de la vida.
�El salario medio en Espa�a creci� un 23% entre 2018 y 2024, por encima de la inflaci�n. Los salarios bajos lo hicieron en un 42%, duplicando la subida de la inflaci�n. Frente al ruido medi�tico, la realidad de este pa�s: unos ciudadanos que siguen ganando poder adquisitivo gracias a las pol�ticas de este Gobierno�, comparti� el presidente S�nchez en su cuenta de X.
El dato difundido por el presidente no es incorrecto. Sale de la Encuesta de Estructura Salarial que el Instituto Nacional de Estad�stica difundi� este jueves, reflejando el comportamiento de los salarios hasta 2024. El 23% de alza al que alude S�nchez es lo que ha crecido el salario bruto nominal medio desde 2018 hasta 2024, un crecimiento ciertamente por encima del 20,1% experimentado por el IPC en el mismo periodo, pero no es el dato m�s preciso si lo que se pretende es analizar la evoluci�n del poder adquisitivo real de los ciudadanos o de los trabajadores.
�El presidente habla de salarios brutos, pero las facturas se pagan con el neto. Y el salario neto real del trabajador medio est� hoy por debajo del de 2018, pese a que el bruto haya subido un 23%�, advierte a ELMUNDO Santiago Calvo, doctor en Econom�a y profesor en la Universidad de las Hesp�rides.
El experto se refiere a que los salarios netos reales, es decir lo que de verdad ingresa el trabajador en su bolsillo, se han recortado un 0,5% respecto a 2018. Esto se produce por la confluencia de factores como la progresividad en fr�o (tambi�n conocido como el impuesto silencioso, que hace que subidas de los ingresos netos tras aplicar impuestos, por la progresividad de los tramos del IRPF y sus decucciones, crezcan menos que los brutos) o el aumento de las cotizaciones sociales y su peso en la n�mina final.
�Las rentas bajas y medias son las m�s castigadas por la progresividad en fr�o. Un sueldo de 18.000 euros paga hoy casi cuatro veces lo que pagar�a con el poder de compra que ten�a en 2019�, advierte Calvo. Respecto a las cotizaciones, el economista aclara que desde 2018, lo que una empresa paga por un trabajador que percibe el salario medio ha subido en t�rminos reales, pero lo que llega a su bolsillo ha ca�do un 3,4%. �Esa diferencia no se la queda el empleador, se la queda Hacienda v�a IRPF y cotizaciones�.
�No vale de nada que el salario bruto en t�rminos nominales crezca si al mismo tiempo la inflaci�n, el aumento de las cotizaciones y la progresividad en fr�o se comen toda esa ganancia. Hoy todos los trabajadores tienen una menor capacidad de compra que en 2018�, sentencia.
Este debate en torno a la revalorizaci�n de los salarios llega la misma semana en la que el Consejo Econ�mico y Social (CES), en su memoria anual, ha certificado la ruptura entre la marcha de la macroeconom�a del pa�s y el avance de su nivel de bienestar.
�Aquel puente que exist�a entre crecimiento y bienestar se ha roto, principalmente por dos motivos: uno es la vivienda, que se come, viendo los datos de precios de alquiler y de compra, toda la mejora de los salarios reales y del empleo. El otro es el coste de la vida, especialmente de aquellos bienes y servicios que han quedado congelados arriba tras la etapa anterior de inflaci�n y que no bajan�, advirti� el presidente del CES, Ant�n Costas.
El precio de la vivienda al que alud�a el CES marca hoy una clara frontera socioecon�mica en el pa�s. Seg�n datos de Idealista, desde 2018 y hasta mayo de este a�o, comprar una casa en Espa�a resulta entre un 30 y un 40% m�s caro. Alquilarla, otro 40%. El propio Banco de Espa�a ha advertido en repetidas ocasiones sobre los riesgos que la crisis de vivienda suponen a futuro sobre la propia econom�a del pa�s, pudiendo convertirse en un embudo para el crecimiento.
El Partido Popular no ha dejado pasar la pol�mica abierta por S�nchez y los salarios. �Si tenemos en cuenta que la cesta de la compra se ha incrementado un 38% y las familias con hijos y las rentas m�s modestas son las m�s afectadas por las subidas de los alimentos, la p�rdida de poder adquisitivo es todav�a mayor�, denuncia Alberto Nadal, vicesecretario de Econom�a del PP.
A�ade el popular un ejemplo pr�ctico: una familia con dos hijos en los que los dos adultos ganan el salario mediano: �Su salario en 2018 fue de 20.263� y en 2024 24.497 � creci� el 20,9% y en t�rminos reales la ganancia es m�nima, el 1,16%. Cuando metemos los impuestos no tiene ganancia de poder adquisitivo ninguno. Lo poco que han ganado por encima de la inflaci�n se lo han comido los impuestos�, lamenta.
La misma encuesta del INE que Pedro S�nchez utiliz� ayer refleja que el salario m�s frecuente en nuestro pa�s en 2024 fue de 16.520,2 euros brutos, un 6% m�s que en 2023, pero un 10,5% inferior al de 2018. A ello ha contribuido el fuerte aumento del salario m�nimo interprofesional (SMI) en los �ltimos a�os, un 66% que ha desplazado los salarios m�s bajos a la banda salarial m�s frecuente.

