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Pasaron 24 a�os, un triunfo de otra �poca entonces, renovado por el hist�rico R�o Breog�n en una tarde tambi�n para recordar en el Palacio. Honores a los gallegos, a un entrenador como Luis Casimiro Palomo, pura sabidur�a: desde aquel TDK de leyenda no ha dejado de dar lecciones en el baloncesto espa�ol. Pesc� en las aguas calmadas de un Real Madrid despistado, al que aguant� incluso el arre�n final habitual que intent� Sergio Llull. [97-101: Narraci�n y estad�sticas]
Hubo pol�mica, hubo emoci�n y hubo muchos puntos. Pero hubo, sobre todo, un equipo dispuesto a elevar el tono. Lo bord� el Breog�n, una estupenda segunda mitad, y un acierto mortal en la recta de meta. Ah� donde Scariolo prefiri� reservar a sus habituales killers (ni Hezonja, ni Campazzo ni Maledon en ese tramo), y donde Llull (17 puntos) a punto estuvo de firmar otra heroica. Lo m�s preocupante, pese a todo, fue la lesi�n de Alex Len, quien se march� cojeando tras dejar 19 puntos y ocho rebotes.
La resaca b�lgara del Hapoel hab�a dejado a un Real Madrid mermado, lamiendo heridas para lo que est� por venir y con la tranquilidad de quien ya hizo todos los deberes en ACB: acabar� primero pase lo que pase en estas cinco �ltimas jornadas. Sin Deck, Garuba ni por supuesto Tavares, a �ltima hora se cay� tambi�n Kramer con una bronquitis. Tampoco el rival se jugaba precisamente la vida, pues tambi�n cumpli� con creces el R�o Breog�n, equipo de autor, sin opciones de playoffs pero tambi�n, desde hace semanas, sin ning�n apuro por el descenso, que es de lo que se trata en su caso.
Luis Casimiro, que lleg� mediado el pasado curso, ha maximizado las cualidades de un grupo que divierte y se divierte. Con dos americanos que cumplen (Dwayne Russell, que volv�a tras lesi�n, y el complet�simo DeAndre Cook). Con balc�nicos de los que no fallan, desde el gigante Brankovic a ese metr�nomo que es Mavra, pasando por Aranitovic, Apic o el atildado Andrics. Y con un Francis Alonso que es una de las revelaciones del a�o, anotador voraz.
Con todo eso y con la desinhibici�n de ambos, la tarde en el Palacio fue de vaivenes. De parciales de idas y vueltas. De la igualdad del acto inicial, ya con Hezonja en plan videojuego (con un espectacular ca�o incluido en una transici�n) a los latigazos gallegos, con los puntos de Cook y Aranitovic y las asistencias de Russell. Llull dej� un triple a tabla de esos imposibles y a Scariolo no le terminaba de gustar tanta p�rdida.
El toma y daca sigui� a la vuelta. Un correcalles por momentos, con ausencia de defensas y con los protagonistas poni�ndose las botas. En ese ambiente, Hezonja es el alma de la fiesta. Pero el Breog�n no se arredraba, con Dibba completando una y otra vez con mates los contragolpes y Mavra asestando triples lejan�simos, ante la oportunidad de ganar por tercera vez en su historia en semejante escenario (la �ltima vez, en 2002).
Fue al inicio del acto final cuando el Breog�n empez� a creer realmente en la machada. El Madrid perdi� los nervios con alguna decisi�n arbitral y los de Casimiro estiraron la cuerda a un esperanzador +12 (tras dos canastas en pintura de Brankovic), a falta de ocho minutos. M�s dif�cil todav�a para el Madrid cuando Andric y Mavra volvieron a herir desde el per�metro. No faltaban ni tres minutos y s�lo Llull cre�a en el imposible.
Le falt� poco, pues clav� dos triples, m�s tres tiros libres. Mavra pareci� sentenciar a falta de 40 segundos y en la �ltima acci�n, rocambolesca, del triple fallado por Procida atrap� el rebote Lyles, que fall� clamorosamente bajo canasta, atrap� su rebote y anot� recibiendo falta despu�s. Los �rbitros, tras la revisi�n convenientemente perdida por Casimiro, anularon la acci�n de tiro y la opci�n de pr�rroga. Una locura de final.

