jueves, 25 de septiembre de 2025
Viajando (14)
jueves, 11 de septiembre de 2025
¡Llegó septiembre!
¡Hola a todo el mundo bloguero!
Un año más llegó septiembre anunciando el final del verano y el comienzo de un nuevo curso.
Ha sido un verano sin viajes o mejor dicho con bonitos viajes a través de los libros.
Ellos, los libros, fueron mis acompañantes de papel más entrañables de este verano. Algunos de los más apreciados han sido:
_"El verano que mi madre tuvo los ojos verdes" de Tatiana ?îbuleac.
_"Las cenizas de Ángela" de Frank McCourt.
_"Caín" de José Saramago.
_Un clásico: "Los renglones torcidos de Dios" de Torcuato Luca de Tena:
_"Las uvas de la ira" (otro clásico) de John Steinbeck.
_"La templanza" de María Dueñas.
_"Las frases robaddas" de Jose Luis Sastre. "La Biblioteca de la Medianoche" de Matt Haig.
_"Nuestra casa en el árbol" de Lea Vélez .
Alguno más, que no dejó huella. Y es que mi sombra cuando empieza un libro lo termina, le guste o no le guste.
Y... algunas actividades más que compaginé con la familia, los amigos, el sol, la tumbona, el gym, la casa, la compra, alguna comida pantagruélica. . .
¡Un verano de los más normal, sin sorpresas ni contratiempos!
¡A la bartola!
Ayer fui a la viña. En un momento voy a comer unas uvas con queso, pues según mi madre y un dicho popular: "Uvas con queso saben a beso".
Como todo lo que nace tiene que morir, el verano va feneciendo: «Y el plazo del verano un breve instante dura» de Wiliam Shakespeare.
miércoles, 5 de marzo de 2025
"Rumiando"
Estos días de Carnaval, pasado por agua, en vez de salir, he quedado en casa, leyendo tranquila.
Me he tragado uno detrás de otro la trilogía de Pedro Simón: "Los ingratos", "Los incomprendidos" y "Los siguientes". Como los he devorado en un plis, plas, luego los he ido rumiándolos antes de dormirme.
Rumiando el primero "Los ingratos" y sin hacer "spoiler" vino a mi mente de sombra cuando mis hijos eran pequeños y Adela, una mujer de la edad de mi madre, me los cuidaba. Tuve una gran suerte con ella. Cuando yo llegaba a casa después del trabajo, Adela se iba a su casa y al rato aparecía con frutos de la huerta que cultivaba: pimientos, tomates, zanahorias (que mis hijos comían crudas como conejos...) y flores como sabía que me encantaban, me traía gladiolos, azucenas, rosas... dependía de la estación. Siempre le agradecí el cariño que tenía a mis hijos. La comparaba con mi madre y la Vida quiso que muriera a la misma edad que mi progenitora y de la misma enfermedad. ¡Siempre estará en mi corazón agradecido!
Rumiando el segundo: "Los incomprendidos" viene el presente de mis nietos, dos de ellos "ascoadolescentes", como Pedro les nombra en su libro. ¡Nada de lo que hacen o dicen sus padres está bien, digan lo que digan¡ ¡Menos mal que el tiempo todo lo cura".
Rumiando el tercero: "Los siguientes", recuerdo a mi suegra que siempre decía de mayor: "A mí no me traigáis al pan de los pobres", eso para ella era ir por meses a casa de cada uno de sus hijos, tampoco me llevéis para una residencia. De los seis hijos, cuando ya no podía estar sola, decidió venirse para mi casa. No daba mucho que hacer, pero con el trabajo, los hijos, la casa y ella... Muy ocupada sí que estuve.
Lo cierto es que disfruté un montón leyendo a Pedro Simón y se me pasó el Carnaval en un suspiro.
Voy a por un libro: “En Egipto se llamaba a las bibliotecas el tesoro de los remedios del alma. En efecto, curábase en ellas de la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades y el origen de todas las demás” de Jackes Benigne Bossuet.
jueves, 23 de enero de 2025
!Dos mil veinticinco¡
!Bienvenido 2.025¡
Me encanta el número 2025. Ya hemos vivido un cuarto del siglo XXI y a mí me parece que fue ayer cuando lo comenzamos.
No he hecho ni un sólo plan para este año. El río de la Vida decidirá por mí. Sin objetivos, me dejo llevar. Han sido unas Navidades muy familiares, plenas y tradicionales. La lotería, a pesar de caer en León no quiso pasar por este barrio. El frío, no se olvida de recordarnos que estamos en el invierno..
El gimnasio sigue siendo mi lugar de escape, de diversión y equilibrio. Allí me siento como si tuviera veinte años menos.
Según dicen algunos sabios, para poder encontrarse con uno mismo se ha de tener salud en el cuerpo y una mente tranquila, ambas virtudes las tengo en este momento. Será que me estoy encontrando je, je. Nunca es tarde.
¿Qué me falta? Nada. Estoy siempre dispuesta a emprender el viaje del que jamás se regresa cuando la Vida lo disponga.
A veces me pregunto: ¿Tiene sentido escribir? Hoy la respondo, escribiendo. Mañana...
"A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota" de la M adre Teresa de Calcuta.
martes, 19 de noviembre de 2024
Hª de un embarazo
Alguien dijo que:"Ser madre es la única profesión en que primero se otorga el título y luego se cursa la carrera".
Pasaron tres meses y mi sombra fue a la revisión con el doctor Ucieda.
_Mara, todo normal, pero te vendría muy bien hacer los ejercicios preparto.
_¡Imposible! Doy clase en un pueblo de La Cabrera y con dos hijos pequeños no lo podré hacer.
Pasaron los meses y comencé a oír opiniones:
_Traes dos, hija _decía mi madre.
_Traes dos _decían mis vecinas.
_Doña Mara trae dos ¡ay! con lo pequeños que son la parejita que tiene _comentaban en el pueblo.
Hasta el cura, D. José, comentó: "Trae dos con ese vientra tan enorme... "
Difícil hacer revisiones con el trabajo y los niños. Me encontraba bien. A los siete meses revisión obligatoria para obtener el permiso de maternidad. Me hicieron una ecografía:
_Dr Ucieda, la gente me dice que traigo dos criaturas.
_¡Y usted es maestra y hace caso de vecinas y de conmadres! No trae dos, no, váyase tranquila.
Llego a mi casa y mi madre me mira como si supiera que le iba a decir que traía dos.
_¡No traigo dos no, no te preocupes mamá. La respuesta de mi madre fue el silencio.
El parto se retrasa y decido volver al ginecólogo esta vez me acompaña mi madre. El doctor me mandó hacer una radiografía. ¡Qué dolor para colocarme en la camilla! Nos fuimos a comer a casa de mi hermana. Mi madre dijo que iba ella a por la radiografía. Al llegar la enfermera le dijo que eran dos.
_ ¿Dos, creí que sólo era una radiografía?
_¡No, no, que son dos niños!
_¿¡Qué!? Acertó a decir mi madre.
Con la radiografía en su sobre, nos dirigimos a la clínica. Al llegar a la Plaza de la Immaculada comenzó a lloviznar, mi madre llevaba paragüas y no lo abría.
_Mamá, abre el paraguas que nos mojamos. Silencio, como si no me hubiera oído. Salimos de la plaza y por fin abrió el paraguas:
_Mamá, entramos en este portal y miramos la radiografía.
_No, no, que igual le parece mal al médico.
_¿Cómo va a saber el doctor que hemos abierto el sobre si no está cerrado? Estás muy nerviosa mamá, ¿qué pasa?, traigo un monstruo, porque si traigo dos ya lo tengo asumido y no me asusto.
Entramos en la consulta, entregamos el sobre. El doctor pone ante la luz la radiografía y todo son nervios se ven claramente los dos cuerpos. Guardo la radiografía como una reliquia.
_¡¡Pero usted cómo no ha venido antes por aquí!! Yo le tuve que decir a usted que viniera a menudo. (Pausa) Pues... ya ve... trae mellizos.
Tanto mi madre como mi sombra, permanecimos en silencio. No me atreví a "Cantarle las cuarenta" a decirle que le había visitado, como sabría de sobra, a los siete meses de embarazo y que me había dicho que hacía caso de vecinas y de conmadres y que no traía dos. ¡A los siete meses!.
La Providencia quiso que sobrevivieran los dos, pero el niño, que tenía que haber nacido antes que la niña y estuvo más para allá que para acá.
El próximo viernes, día 22, mis mellizos cumplen 50 años, medio siglo de vida con salud, que es lo más importante.
Debe de ser verdad el dicho de que: "Dios da la manta, según el frío".
jueves, 8 de febrero de 2024
El "flechazo"
¡Carnaval, carnaval! Pues no, hoy no toca.
Se acerca el día de San Valentín y quiero hablar de enamorarse. Creo que he sido afortunada en el amor. Me he enamorado cuatro veces a lo largo de mi vida y son muchas las personas que cuentan no haberlo experimentado nunca. Ya he contado aquí mi primer amor: Amador . También el segundo: El "Segundo amor". Hoy le toca al "flechazo".
¿Creen en el flechazo?
Se oyen las típicas bromas: ¿Crees en el amor a primera vista o vuelvo a pasar? Sí, sí, bromas, hasta que te pasa. Esta sombra cree "a pies juntillas" en el flechazo, nadie me lo contó, lo experimenté.
Mi sombra tenía 42 años. Cierto día con varios compañeros y compañeras de profesión, fuimos al instituto de la ciudad donde vivíamos porque necesitábamos tener acceso al aula de informática para realizar algunas prácticas de inicio.
Al llegar nos recibió el jefe de estudios para entregarnos la llave del aula. Un hombre más o menos de mi edad, alto con barba y unos ojos claros de los que no podías apartar la mirada. Sentí una conexión especial. Al principio, coincidimos en reuniones, en algunas fiestas del instituto al que asistían mis hijos donde él daba clase y en varias noches de copas. Todo mi mundo se puso "patas arriba". Junto e él, flotaba, alucinaba y sentía.
Cada vez que estábamos juntos, se notaba la tensión. A su lado, la que escribe, por dentro temblaba "como una vara verde". Sentía una opresión en el pecho que casi me impedía respirar. Cuando estábamos juntos, pocas veces solos, se nos notaba la ansiedad. Nunca tuvimos una relación de pareja, porque en aquel momento los dos estábamos comprometidos. ¡Eran otros tiempos! Más de un compañero de él y alguna compañera mía se dieron cuenta de lo que ocurría. En fin que yo "no daba pie con bola" en determinadas situaciones.
Han pasado más de tres décadas desde que nuestros caminos se separaron, pero jamás olvidaré sus ojos, su boca y su voz, por este orden. Creo que si en algún momento escuchara su voz, la reconocería en el instante.
Esto para mí fue un flechazo. Sus aficiones eran las mías: las matemáticas y la astronomía. Curiosamente su nombre era (es) Valentín.
Así es enamorarse: “Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio" de Julio Cortázar en Rayuela.
jueves, 1 de febrero de 2024
N O T I C I Ó N
Aitana F. E. junto al logotipo del Alfonso II. (27-1-24)
Así es al menos para mí, UN NOTICIÓN. Tengo una nieta que "no necesita abuela" para pregonar sus logros, pues lo ha hecho La Nueva España en Asturias.
LES PRESENTO A MI NIETA AITANA.
OVIEDO: Aitana Fernández, del IES Alfonso II, gana la Olimpiada matemática regional y se prepara para la nacional.
"Siempre ha sido mi asignatura favorita", asegura la alumna ovetense, que quiere estudiar el doble grado de Física y Matemáticas"
Creo que desde que conocí la noticia he engordado un kilo.
El día "20 de Abril" (como la canción de Celtas Cortos) cumplirá su mayoría de edad.
Perdón, voy a por pañuelos de papel porque se me cae la baba.
¡¡Ánimo, Aitana, saca músculo y a por la Olimpiada Nacional!! BESOSSSS.
La recompensa del esfuerzo: "El mayor camino son los 14 cm que van desde la mente al corazón" de Rita Pitka.
jueves, 14 de diciembre de 2023
¡Yaya!
Adoro a mis niet@s pero vinieron tan seguidos que sólo a la mayor, Mara, le dediqué este poema cuando nació y que representa el cariño que les tengo a todos por haberme hecho abuela.
Hoy, después de 18 años que lo escribí, me ha dado por traerlo a mi Blog. Su título es:
¡ ¡YAYA!!
Cuando el otoño de la vida teñía mis sienes de plata.
Cuando los vientos llevaban mis odiadas madrugadas.
Cuando los títulos conseguidos con esfuerzo y alegría,
ya...no servían para nada…
Llegaste tú… y sin darme cuenta…
me otorgaste el mejor título, en esta mi nueva etapa:
¡Yaya!
A mí me sonó a canción, aún más dulce que una nana.
Sin esfuerzo, sin estudio, sin veladas, sin constancia…
Tú me lo entregaste, sin habértelo pedido,
en una “orla” de risas, confundidas con tu llanto,
que anunció que habías nacido.
¡Yaya!
Yo lo tomé como un premio, que generosa me dabas,
cuando... aún... no hablabas nada.
No andabas, y contigo a todas partes me llevabas.
Al cumplir tu primer año, diste tus primeros pasos,
Vacilantes... vigilados... caías y te levantabas.
Pero cuando me llamabas... esa palabra...
era dulce, suave, larga... ¡Yaaa...yaaa!
¡Yaya!
Sin ti, serían muy largas mis tardes de jubilada.
tú, las mantienes, alegremente, ocupadas.
Llenaste mi jubileo con tu bendita sonrisa:
de risas, lloros y prisas... de paseos, parques y flores...
de oír tu lengua de trapo... !Yaya! "upa..."
de arena, cubos y palas... "una tata, un catillo...
de columpios... toboganes... "ota ve, subí ota vez"
de dulces y golosinas... ¡Yaya! Chus, chus"...
¡Yaya!
Sin ti, no habría abrazos de... "te quiero yaya"
Sin ti, no habría besos que tus manitas lanzaban.
Sin ti, la arena del parque sólo sería eso, arena...
Contigo es castillo, es tarta, es montaña...
Sin ti, yo andaría despacio y ensimismada...
Contigo... corren mis piernas aunque no les diga nada.
¡Yaya!
Sin ti el otoño, no vería tu cuerpo tumbado entre las hojas,
ni palomas comiendo "gusanitos" que les tiras...
ni aplausos en el teatro, ni paradas en la plaza,
ni perros en los jardines, "guay, guay" como tú les llamas,
ni balanceos, ni cantos, ni bailes... ¡Nada!
Y... me faltaría tu voz, pequeña y entrecortada.
¡Yaya!
Sin mi... tus horas de guardería, de toses, de madrugones...
Sin ti. ¿Qué haría yo sin ti?
Me fui a la Plaza de Mayo, miré los blancos pañuelos.
Ahora comprendo mejor, su lucha niet@ por niet@.
¡Yaya!
Has cumplido dos añitos esta Navidad pasada.
Yo he comenzado mi "blog", con tu nombre en la portada,
no te extrañe que tu abuela, se convierta en internauta.
Sé que tú lo leerás, como muy pronto... Mañanaaaa...
¡Yaya!
De un vientre que yo parí, con dolor, naciste tú...
Nunca un dolor tan intenso, logrará un fruto mejor,
Más querido, más amado, más... ¡Nunca serás menos!
Tu nombre... sugiere varias palabras: arma... rama... amar...
Amar es de las más bellas..
Y la más hermosa, Mara.
Con este poema deseo a todo el mundo bloguero y en especial a mis fieles seguidores unas muy, muy, Felices Navidades.
¡¡Hasta el próximo Año Nuevo!!
jueves, 30 de noviembre de 2023
La "cuelga"
La "cuelga". Sí, estoy haciendo una "cuelga" con el mayor secretismo.
Hoy día los cumpleaños se celebran con fiestas en restaurantes o en lugares preparados para los más pequeños, con chuches de todo tipo que vienen en grandes cucuruchos de papel de celofán transparente adornados con figuritas de colores. Ya han pasado los tiempos de celebrar los aniversarios en la casa de cada uno.
Una tradición muy leonesa que se va perdiendo con los nuevos tiempos, es la "cuelga". Se trata de un gran collar que antiguamente se hacía con manzanas, bizcochos, roscas... los frutos que se tenían más a mano, atados con el hilo de bramante con el que se ataban los chorizos en la matanza. Hoy se hace con caramelos, bizcochos, chocolatinas...
Este collar o "cuelga" se coloca por sorpresa alrededor del cuello del cumpleañero o cumpleañera cuando está de espaldas para asustarle, aplaudirle y celebrarlo por toda la familia con risas y alegría. Mi última "cuelga" me la hicieron mi madre y una persona también muy querida para mí, cuando cumplí los 16 años. Guardo un grato recuerdo de la "cuelga" de aquel cumpleaños.
¿Por qué he traído esta tradición a mi blog? Muy sencillo, porque este sábado, día dos, mi nieta mayor, Mara, cumplirá su mayoría de edad. Sí, si, la que llega me da dos besos y se va directa a la cocina, abre el frigorífico y aparece con dos o tres quesitos de "la vaca que ríe" y se los come tranquilamente, sea la hora que sea. ¡Tiene esa manía!
¡Nada menos que 18 años! Y claro estoy haciéndole una "cuelga" a escondidas, por si aparece de repente, con la mayor ilusión. Además de las chuches, imprescindibles, la adornaré con algún detalle elaborado por mí. De broche de oro (aunque es de plata) le colocaré la medalla conmemorativa de la mayoría de edad de la Princesa Leonor ya que son de la misma edad. ¡Sé que le gustará! Ya lo dice el refrán: "Quien no conoce abuela, no conoce cosa buena".
¡Ah! Sin olvidarme de la propina.
¡Feliz cumpleaños, Mara!: “No sabe qué es amor quien no te ama, no sabe qué es amor quien no te mira...” de Vicente Gaos.
jueves, 23 de noviembre de 2023
Energía cósmica
Me considero una persona afortunada. He conocido lugares que quedan para siempre en la retina y sobre todo en tu corazón. Son experiencias que te marcan para siempre.
En especial viene, a menudo, a mi mente de sombra la entrada a la gran pirámide de Guiza. La Pirámide de Keos. Aunque normalmente en otras muchas pirámides desciendes para llegar a la sala sepulcral, en la Gran Pirámide se asciende hasta llegar a ella.
¿Objetivo de las Pirámides?: ¿Sólo enterramientos? ¿Guías al espacio? El mundo lo desconoce.
Entro en la Gran Pirámide, la parte que se puede visitar. Subo observando la altura y las piedras milenarias que hablan en todas las lenguas. Llego a La Gran Estancia en penumbra, ¿el corazón de la Pirámide?. Acaricio la roca del roto sarcófago y siento millones de caricias humanas que han hecho lo mismo.
Hablo en alta voz, suena como si cantaras ¡increíble! Susurro una canción y las lisas y pétreas paredes responden transformándola.
Apoyo mi espalda en uno de los muros. ¡Una energía indescriptible me recorre! ¿Será el gran objetivo? ¿Por qué no? Sería hermoso que las personas que visitaran este gran templo, como en otros lugares especiales de nuestro magnífico planeta, regresaran inundadas por una energía espiritual, poderosa y transformadora.
Salgo del monumento más antiguo del mundo, en silencio. ¿Cuántos secretos oculta aún la Gran Pirámide?
La Esfinge... ¡Divina! Me espera.
Un lugar mágico: "Si nuestra interpretación del hecho nos reporta sufrimiento es que estamos interpretando desde la ignorancia; si nos deja paz interior o nos trae armonía y satisfacción no cabe duda de que estamos interpretando desde la sabiduría " de Gerardo Schmedling.
jueves, 28 de septiembre de 2023
¡Vaya patinazo!
En mi pueblo los caminos de concentración están bastante bien, aunque había charcos. Llegué a la viña sin problemas y en vez de ir a dar la vuelta al siguiente cruce de caminos, decidí hacerlo luego a la entrada de la finca.
Entrar entré pero lo de salir se puso difícil y eso que sólo asomé el morro del coche. Cuando metí la marcha atrás empezaron a patinar las dos ruedas del lado de la conductora, en este caso. Bajé y calcé la ruedas de atrás para que el coche no fuera hacia adelante y en la rueda delantera coloqué como pude dos bolsas grandes de supermercado de rejilla que encontré en el maletero.
Subo de nuevo, meto la marcha y acelero, que si quieres arroz Catalina, rugía como un león y esparcía el barro como si fuera abono. Nada. De nuevo bajé y de repente... me di un manotazo en la frente:¡Pero Mara, si el Montero tiene tracción a las cuatro ruedas, en qué estás pensando.
Bajé quité las piedras y las bolsas, subí, metí la marcha y el Mitsubishi salió como un bólido. Eso sí, tanto mi calzado como el coche eran puro gotelé marrón.
Hablando sola me dije como nos decían las abuelas: "Estáis a por uvas". Sólo que en este caso la expresión era verdadera tanto de forma literal como figurada.
Tuve suerte comenzó a llover cuando ya había cortado los racimos así que de camino de vuelta a León el coche quedó tan limpio, como si no hubiera pasado nada. O sea que mi sombra patinó de forma escandalosa.
No lo vais a creer, pero en 23 años que tiene mi carro, jamás había utilizado la marcha de la tracción a las cuatro ruedas. Siempre me había parecido que era una palanca de sobra que nunca iba a utilizar. Por una vez dije para mis adentros:¡Bendita marcha!
¡¡Seré cazurra!! Je, je .
¡Vaya metedura de pata! "El error es una planta resistente, florece en cualquier terreno" de Martín F. Tupper.
jueves, 4 de mayo de 2023
El "trasto"
¡¡Me encanta mirarla!! A pesar de su aparente inutilidad.
jueves, 29 de septiembre de 2022
A robar uvas
Llegó la vendimia. Con ella, vienen a mi mente de sombra los recuerdos de niños y la gran importancia que se le daba. Hoy pocas familias en el pueblo tienen viñas, pero la mayoría de ellas las tenían, excepto nuestra familia que carecía de viñas y las añorábamos. En alguna ocasión lo he mencionado.
Esta anécdota ocurrió siendo los protagonistas mis dos hermanos pequeños. Tendrían 8 y 7 años respectivamente. Un día poco, antes de la vendimia, se le ocurrió una gran idea. Ir a robar uvas. Supongo que primero comerían algunas y luego con una jaula llena, atada a la bicicleta, se fueron a recorrer el pueblo picando en las puertas de los vecinos para tratar de venderles uvas.
Lógicamente a la tercera casa que llamaron se presentó el guarda, avisados por los vecinos que sabían de dónde procedían las uvas que ofrecían. Además de hacerle devolver la mercancía a su dueño, mis padres tuvieron que pagar una multa de siete pesetas que era una cantidad no despreciable para aquellos años.
Para más Inri, el guarda era tío nuestro. Así que, la primera multa fueron un par de bofetadas a cada uno por parte del guarda que asumieron mis dos hermanos sin rechistar.
Algo duro fue el castigo teniendo en cuenta las edades, pero iba con los tiempos: "La más estricta justicia no creo que sea siempre la mejor política" Abraham Lincoln.
jueves, 22 de septiembre de 2022
Retornar
Volver: Sí, aquí estoy de nuevo. He regresado aparentemente bien, como cada septiembre, pero este retorno ha sido muy diferente.
He regresado sola. La enfermedad de mi compañero durante más de 50 años acabó con su vida este verano. ¡Qué diferente del pasado verano cuando celebramos las Bodas de Oro!
¿Quién me iba a decir que sería el último aniversario que celebraríamos? Sus fuerzas se fueron debilitando hasta prácticamente agotarse. Fue muy poco el tiempo que le vi sufrir, no por dolor, que nunca tuvo, sino por tener que ser asistido en todas sus necesidades.
Mi mente está tranquila. Como no deseo el sufrimiento y la decrepitud para nadie, fue un alivio verlo entregarse sin resistencia alguna. Deseaba dejar esta vida. Fueron muchos años de vida en común para saber lo que pensaba sin necesidad de palabras. Hubo miradas, gestos y silencios que lo afirmaron. Es ley de vida.
A mi sombra le toca aceptarlo y vivir el presente porque la vida sólo es una con sus alegrías y tristezas. Queda el cariño en el corazón y el agradecimiento por lo mucho que compartimos en este medio siglo de vida en común.
Un nuevo camino comienza: "Nacemos solos, vivimos solos, morimos solos. Todo lo que está en medio es un regalo" de Yul Brynner.
jueves, 26 de mayo de 2022
Tortilla de leche
El domingo es mi cumpleaños. Saldremos a comer fuera, por lo que la cena ha de ser frugal y para que incluya el postre a la vez, haré una tortilla de leche. Como la hacía mi madre, heredada de su abuela cubana. Creo que en alguna ocasión ya hablé de ella pero aquí va la receta.
INGREDIENTES:
_Un litro y medio de leche.
_Cuatro huevos.
_Unos 250 g de miga de pan de hogaza no tierno.
_Un cuarto kg de azúcar, según gustos.
_Tres cucharadas de aceite de oliva.
_Media monda de naranja.
_Dos palitos de canela.
MODO DE HACERLA:
Se pone la leche a hervir con el azúcar, la corteza de naranja y los palitos de canela. En el recipiente ha de caber la tortilla entera. Se baten los huevos con un poco de azúcar. Se humedece la miga de pan en leche, se "desmiguya" (se desmenuza el pan en migas) sobre los huevos batidos mezclándolo bien.
En una sartén se echa el aceite y se vierte sobre ella la mezcla de huevos y miga de pan. Se hace la tortilla al modo normal. Una vez dorada y la leche a punto, se retira la monda de naranja, se mete la tortilla en la leche y se deja hervir unos cinco minutos.
Se sirve un cuarto de tortilla con abundante leche. Se puede servir en frío o en caliente.
¡Buen provecho! "El aprendizaje es experiencia, todo lo demás es información" de Alber Einstein.
jueves, 27 de enero de 2022
El Molinillo
¡Mara, al molinillo!
Pues sí, es muy pequeño, todo de madera menos el cazo y la manilla con su plaquita de metal dorada. Mi madre tenía uno parecido pero mucho más grande que siempre estaba en el primer basal de la alacena. En las baldas mi madre doblaba papel blanco en abanico le hacía recortes y los colocaba en la alacena con chinchetas, desde detrás de los cristales parecían preciosas puntillas de adorno. En lo más alto estaban los tarros con guindas en aguardiente para el dolor de tripa y otras bebidas alcohólicas lejos del alcance de los niños.
¡Mara, al molinillo!
Es de la marca ELMA. La tapa de arriba tiene las esquinas redondeadas. Mi tío lo tenía en la cocina de humo que olía a sopas de ajo con pimientos verdes. Él hablaba poco y leía mucho. También tengo uno de sus libros "Guerra y Paz", que a mí me parecía con ocho o diez años un "tocho" que sería aburridísimo. En su habitación tenía una enorme "arca" muy antigua donde guardaba todas sus pertenencias y despertaba en mí mucha curiosidad.
¡Mara, al molinillo!
Es de un color tostado y el brazo de metal con la pieza de madera al final para girarla. A mi tío le lavábamos la ropa en casa y yo iba a llevársela a la suya. Un día que le llevaba la ropa limpia, al pasar por delante de la casa de Pilar la de Trinchera (ése era el apodo de su marido), resultó que la perra de Trinchera me mordió en el muslo. Llegué a casa asustada y mi madre dijo que al médico. Fuimos a Villares, el pueblo cercano donde vivía Don Abundio. No recuerdo la cura pero sí las palabras del médico a mi madre: Isabelita, tienen que matar al animal. Nunca supe qué ocurrió pero no creo que la mataran porque Pilar, le dijo a mi madre que era muy buena, que seguro que al verme pasar, sentiría celos porque tenía cachorros. Mi madre no le pediría tal cosa en una situación así.
¡Mara, al molinillo!
Su recipiente de metal en forma de media esfera es azulado y tiene un pequeño apéndice para abrirlo y cerrarlo. Cabe muy poco café en el recipiente y hace bastante ruido al girar la manivela. En el de mi madre recuerdo haber molido mucho café. El café lo traía a casa un chico de estraperlo desde Portugal. El paquete de un kg, tengo su imagen nítida. Era muy grande de papel transparente de celofán o parecido, con una negrita dibujada hacia el medio del paquete.
¡Mara, al molinillo!
Saco el cajoncito y miro con curiosidad su interior. Dos sencillas piezas metálicas encajadas, por la interna salía el café molido en su tiempo. Además unas varillas metálicas a los lados para encajar bien el cajoncito. Como mi tío vivió con mis padres los últimos años de su vida, el molinillo pasó a manos de mi madre y de las de ella a las mías.
Como ya hace muchos años que está jubilado y ahora a los viejos apenas se les escucha, el molinillo, con más de 100 años, me ha contado muchas cosas de mi infancia y yo le he escuchado muy atentamente. Alguno de mis hij@s lo heredará y le seguirá contando cosas si saben escucharle.
Lo último que me ha dicho: "Y rara vez la suerte en sus vaivenes conforma las edades con los bienes" de Lucano.
viernes, 29 de octubre de 2021
D. Andrés
Esta historia comenzó hace unos 70 años.
Andresín es un niño de 11 años, segundo de seis hermanos, al que llaman así para diferenciarlo de su padre que también se llama Andrés. Un día de otoño su padre y la tía Rosalía se fueron al monte para arrancar "tueros" o "tuérganos" que son las raíces de las urces para la cocina de humo.
Andresín estaba con ellos y varios primos. Mientras ellos jugaban su padre excavaba un hoyo alrededor de una raíz con el azadón. (Apero de labranza que por un lado es como azada y por el otro acaba en pico). De repente, Andresín resbaló y cayó, su padre no pudo parar el golpe que le hizo una brecha en la cabeza de varios centímetros. Los niños miraban desde arriba y la tía con el pañuelo de la cabeza y el mandil intentó taponar la herida. El padre lo cogió en brazos y al llegar a casa, entre los gritos, le pusieron al niño unos trapos limpios que renovaron un par de veces. Su madre acostó al niño en la cama pensando que no pasaría de la noche.
A la mañana siguiente llegó la tía Rosalía con el médico que vivía en otro pueblo. El doctor, dijo que había que llevarlo de inmediato a Astorga. En bicicleta fueron a Veguellina en busca de un taxi que llevó el niño a la ciudad maragata. Allí, el doctor Don José, un gran profesional, lo ingresó en el hospital y lo operó. Al cabo de un mes el niño regresó con su familia.
Pasó un año y al niño le comenzaron a dar ataques epilépticos. Don José dijo que deberían llevarlo a Madrid y así lo hizo el padre que ingresó al niño en el hospital de La Paz. Los médicos dijeron que había que realizar una operación de mucho riesgo. Allí estuvo el chico cuatro días. Entretanto, su padre regresó a la ciudad bimilenaria para informar a D. José y pedirle su opinión. El doctor, con la información, dijo al padre de Andresín que él no dejaría que lo operaran, que hasta las pruebas serían peligrosas y quizás no le volvieran a darle ataques en muchos años, como así fue. Andrés regresó a Madrid, entró en La Paz, cogió a su hijo y se lo llevó de vuelta a casa sin decir nada a nadie.
Como había muchas bocas que alimentar y el niño era despierto para los estudios lo enviaron a los frailes de la Salle en Burgos donde se convirtió, en el hermano Andrés. Con los votos perpetuos, su título de magisterio, su sotana negra y su babero blanco, comenzó a dar clases en el colegio de la orden en Burgos. Más tarde fue trasladado a Valladolid.
La ilusión del fraile era ir a la universidad pero su tiempo era escaso. Por la mañana la universidad, la tarde entera dando clases y por la noche vigilancia de los internos. Sólo aguantó un trimestre en la universidad. Con 27 años tomó una drástica decisión. Colgar los hábitos.
Como no había hecho la mili tuvo que hacerla y allí dedicó su tiempo libre a preparar oposiciones de maestro. En León había una chica de su pueblo que preparaba la misma oposición. Se puso en contacto con ella para que le informara de papeleo, plazos, fechas... Así comenzó una relación que duraría dos años y se convirtió en un matrimonio pedagógico.
ESTA ES LA HISTORIA DE D. ANDRÉS, EL PADRE DE MIS CUATRO HIJOS Y ABUELO DE MIS SEIS NIETOS. Sencillamente, me apetecía contarla.
La vida puede ser generosa: "Ten siempre presente que la piel se arruga, que el cabello se vuelve blanco, que los días se convierten en años pero lo más importante no cambia. Tu fuerza interior" de la Madre Teresa.
jueves, 16 de septiembre de 2021
Aquí de nuevo
Aquí de vuelta. Sí, llegó septiembre y de nuevo salgo al encuentro del mundo bloguero al que me siento orgullosa de pertenecer.
Mis objetivos para el verano se han cumplido con creces. Celebramos en familia Las Bodas de Oro.
Hace ya como cinco años, un día hablando, nada en serio, con mis nietos les prometí celebrar las Bodas de Oro en Canarias porque querían viajar en avión. Otro de sus deseos era ir a un hotel con varias piscinas y bufet, para que ellos eligieran los platos que quisieran, yo a todo les decía que sí.
Por eso desde Enero de este año su frase favorita era: "Yaya, nos lo prometiste". Con la pandemia les decíamos que a lo mejor no era posible pero ellos insistían. Pasamos muchos nervios antes del viaje pues a pesar de que millones de españoles se movían en coche, en tren, en avión, en barco...por toda España. Canarias con su fase 4, exigió todo el tiempo la vacuna o la prueba de antígenos setenta y dos horas antes del vuelo. Mis seis nietos adolescentes, sus padres, su abuelo y yo con las espaldas abiertas y los nervios a flor de piel por si alguno daba en la prueba positivo. A Dios gracias, eso no ocurrió y los chicos disfrutaron de su primer viaje en avión a Tenerife como les había prometido y se pusieron las botas con "el todo incluido": comidas, bebidas, piscinas, playa, aquapark...
La verdad es que a pesar de las dudas hasta el último momento, todo salió a las mil maravillas. Disfrutamos una semana de un tiempo precioso y de unos paisajes de ensueño gracias al Teide, alguien dijo que: "Quien conserva la facultad de ver la belleza, no envejece" y... al menos los abuelos nos sentimos más jóvenes.
Sabemos y tenemos muy en cuenta que el tiempo es un recurso no renovable por lo que hemos de aprovechado. En esta ocasión a pesar de los inconvenientes estamos orgullosos de haber realizado este sueño familiar.
Mi marido y yo nos casamos el 21 de Agosto del siglo XX, hace 50 años y justo lo celebramos en el año 2021 del siglo 21. Para mí que el número 21 lo vamos a tener que jugar a la lotería.
La celebración fue lo más atractivo del verano creo que nuestros hij@s y niet@s jamás se les olvidará esta aventura. Sin olvidar los paseos, los baños y sobre todo la salud que nos han hecho disfrutar agradablemente de estos dos meses.
Me siento bendecida: "Tener un lugar a dónde ir, se llama Hogar. Tener personas a quienes amar, se llama Familia y tener ambas se llama Bendición" del Papa Francisco.
jueves, 17 de junio de 2021
¡Feliz Verano!
El próximo lunes comenzará el verano y también la próxima semana deberían de comenzar las fiestas de León, pero... De nuevo la pandemia se las ha llevado por delante un año más.
Como se suele decir "al mal tiempo buena cara". Mi sombra no se va a dejar amilanar por las circunstancias y comienzo mis vacaciones con el propósito de cumplir varios objetivos:
En primer lugar, en agosto, Celebrar las Bodas de Oro con toda la familia.
Pasear por calles, paseos y plazas.
Disfrutar del calor con baños de agua y sol.
Seguir yendo al gimnasio.
¿Reuniones extrafamiliares? ¿Viajes? ¿Serán posibles? En septiembre lo contaré.
Hasta entonces, Gracias a mi Mundo Bloguero que me ha hecho disfrutar en su compañía de un año mucho más agradable, divertido y entretenido. Espero que mi sombra haya contribuido a lo mismo un poquito con mis post en el mundo virtual.
¡¡G R A C I A S!! ¡Hasta Septiembre!
¡Feliz Verano! Alguien dijo: "Hay que ser felices, no perfectos"
jueves, 29 de abril de 2021
Madre Divina
Plegaria a la Madre Divina para pedirle que proteja:
A las Madres que con dolor y ciencia consiguen serlo.
A las Madres con hijos pequeños.
A las Madres con hijos enfermos.
A las Madres-niñas sin pretenderlo.
A las Madres que son maltratadas. .
A las Madres con sus hijos presos.
A las Madres encarceladas.
A las Madres que sufren en silencio.
A las Madres valientes que se atreven a hablar.
A las Madres en las colas del hambre.
A las Madres que cuidan.
A TODAS LAS MADRES . . .
Gracias Madre Divina por la mayoría de mujeres, que en nuestro país, son: amadas, escuchadas y respetadas.
La mayoría de las madres cumplen esta frase: "Trabaja como si no necesitaras el dinero. Ama como si nunca te hubieran herido. Baila como si nadie te estuviera mirando" de Robert “Satchel” Paige.
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