La muerte llega a Pemberley (P.D.James)

Disculpa Siri, son cosas que pasan, y a mí casi siempre en verano. Empiezo con una lectura y se me cruza otra. Pospongo la tuya por unos días y mientras, leo un par de libros que han llegado desde la biblioteca. Por ahora he terminado el primero, «La muerte llega a Pemberley», de P.D. James. Lo cierto es que nunca había leído nada suyo y me gustó empezar por esta novela (en la lista de pendientes tengo también cuando toque su «No apto para mujeres»). Ha sido fantástico poder volver a los personajes de «Orgullo y Prejuicio» de Jane Austen, la apuesta es arriesgada, nada menos que una historia que comienza seis años después del sí de Elisabeth al señor Darcy. Tengo que reconocer que está bien ambientada, costumbres, ropa, objetos, lenguaje y que lo que ocurre cae a la perfección dentro de lo posible en lo que podría ser la continuación de la novela original. Viajé por la trama de P.D.James como por terreno conocido aunque con reservas, la señorita Austen tenía todos mis respetos pero aún así curioseé sin pudor.

La muerte llega a Pemberley

Buscando un dato relacionado con el libro en internet leí que alguna gente llama a esta novela la segunda parte de Orgullo y Prejuicio y me ha parecido injusto. Que sí, que en estos días todo parece etiquetable y si algo encaja es como más de lo mismo, pero no. No sabemos cómo continuaría esta historia Jane Austen, en caso de haber querido hacerlo. Podría mandar el súbito enamoramiento del señor Darcy a los mismísimos infiernos o convertir a Elisabeth e incluso (lo casi inimaginable) a su adorada hermana Jane en un par de gruñonas matronas. La continuación abriría muchas líneas argumentales, habría que ver si sería de nuevo desde la perspectiva de Lizzy, si la vida los pondría a prueba con enfermedades, pérdida de riqueza, desencanto, tentaciones de mano de nuevos personajes, etc. También le llaman secuela, cuando podrían tildar a esta historia de homenaje, intento o cualquier adjetivo que significase lo que ¿y si…? Me apena la diferencia entre las dos autoras, mientras Jane Austen fue más bien pobre y no se llevó la gloria de lo que escribía, esta novela de P.D.James ha sido y es un best seller que se ha ganado el nombre de «segunda parte» de «Orgullo y prejuicio» y ha movido mucho más dinero del que Austen podría imaginar.

No pude evitar imaginar a Darcy como Colin Firth (sí, vi en la tele aquella serie en su momento), y a Lizzy como Kiera Knightley (todavía está fresca en mi memoria la escena de su discusión bajo la lluvia en la película con Mattew Macfadyen, quien se lanzó a la peor declaración de amor que recuerdo, que afortunadamente mejoró bajo la bruma de un amanecer al final, cuando lo vuelve a intentar, ya desde la resignación de no ser correspondido pero con la mínima esperanza de serlo, con aquel I love, I love, … I love you). Reconozco el mérito de P.D.James y alabo el esfuerzo, el resultado es muy interesante, a pesar de que la devoción de Darcy por Elisabeth es bastante chocante ya que ella reconoce estar enamorada pero ni remotamente lo parece como Julieta de Romeo sino llevando la cabeza bien alta y el apellido Darcy con ella, ya integrado de por vida; aunque una parte de sí misma discurra a menos altura que su marido y se acerque al servicio con naturalidad, como el que no ha vivido siempre con tanta pompa. Ellos no son los Bingley, hermosos, caritativos y enamorados cada segundo de sus vidas del otro. En esta trama Charles y Jane están un poco de más, solo hacen acto de presencia por comparación, para dar más solidez a los personajes con los que se relacionan.

ED

El misterio no está mal llevado, pese al intento de desviar la atención hacia uno de los personajes que, por cierto, además de ser su primo también se llama Fitzwilliam, como Darcy y uno de los hijos que ha tenido con Elisabeth. La parte del final en la que se desvela y explica todo lo que ha ocurrido me pareció larga y algo aburrida (nada que ver con Poirot y sus escenas finales de revelación de la estructura del crimen) y confieso que pasé unas cuantas hojas de esa explicación para terminar de devanar esta historia hasta donde queda totalmente atada. Me quedo con la versión original y cómo eran los personajes principales en ella, vehementes, apasionados, orgullosos, combativos. En esta versión los Darcy podrían tener treinta años más en lugar de seis, sus roles son diferentes, más suaves, compasivos, sosos y pausados. El único que se salva, en mi opinión, es Henry Alveston, alguien a quien P.D.James solo esboza, pero esboza muy bien, me agrada. Del resto lo dicho, para pasar unas horas entretenidas, pero por una cuestión de legitimidad e intensidades prefiero la pluma de Jane Austen.

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