
Los caminos son como las carreteras del medio natural. Al igual que las carreteras por las que conducimos, los caminos diseñados correctamente pueden soportar un tráfico frecuente, esquivan las zonas más frágiles, conservan los canales de agua y evitan la erosión del suelo.
Uso de los caminos
- Siempre que los haya, procura seguir los senderos marcados
- Permanece en el camino, incluso cuando el terreno esté fangoso o sea irregular, para proteger la vegetación y evitar el ensanchamiento innecesario de los caminos. Esto normalmente implica caminar de uno en uno
- No atajes cortando las zetas de los caminos. Hacerlo no ahorra tanto tiempo pero sí implica gastar más energía, aumenta la posibilidad de hacerte daño, mata las raices de las plantas y crea senderos erosionados.
- Camina por nieve siempre que sea posible. Pon especial atención cuando vayas por una zona de transición entre barro y nieve, donde el suelo está saturado de agua, especialmente por primavera y finales del otoño.
- Lleva la bolsa de plástico en el bolsillo para recoger la basura que encuentres. Lleva una bolsa de basura grande para recoger desperdicios mayores, especialmente en el camino de vuelta.
- Ayuda a mantener el camino despejado y en condiciones cuando encuentres piedras o restos de alguna tormenta.
- Escoge las zonas resistentes para los descansos. Apártate un poco del camino para no obstruir el paso de otras personas. Si hay vegetación densa o frágil y no puedes apartarte, busca la parte más ensanchada del sendero.
- La buena acción de los senderistas contempla el dejar paso a las personas que van cuesta arriba, retirándonos del camino. En vez de esto, toma la iniciativa y da el ejemplo buscando algún lugar resistente en el que puedas situarte, tanto si vas subiendo como bajando. Si no, muchos grupos seguirán avanzando pisando fuera del camino y estropeando por tanto la vegetación.
- Camina con cuidado por las riberas ( franja de tierra que está junto a un río ) de los arroyos para evitar la erosión.
- Ediciones, D. (1998). Montañismo: La libertad de las cimas. Madrid: Desnivel.




