El abandono del peróxido de hidrógeno (agua oxigenada)en el tratamiento de heridas: una revisión desde la práctica clínica
Del uso tradicional a la evidencia actual: el peróxido de hidrógeno en heridas Durante gran parte del siglo XX, el peróxido de hidrógeno, comúnmente conocido como agua oxigenada, fue incorporado de manera sistemática en el manejo de heridas agudas. Su disponibilidad, bajo costo y el efecto efervescente visible reforzaron la percepción de eficacia como agente limpiador y antiséptico. Sin embargo, el avance del conocimiento en fisiología tisular y cicatrización ha llevado a una revisión crítica de su uso, determinando que su aplicación rutinaria en heridas no solo resulta innecesaria, sino potencialmente perjudicial. El peróxido de hidrógeno actúa mediante un proceso de oxidación que genera radicales libres. Si bien este mecanismo produce una reducción transitoria de la carga bacteriana, carece de selectividad celular, afectando tanto microorganismos como células del huésped. Estudios experimentales y clínicos han demostrado que este agente provoca daño directo sobre fibroblastos, ...