jueves, 20 de octubre de 2016

Van Halen. Women In Love

Tras una involuntaria sobre-exposición al mundo indie, más bien ha sido una abrasión, lo primero que he hecho cuando he llegado a casa ha sido poner a Van Halen a toda pastilla. Esto ha quedado muy popuhead pero es lo que hay. No hay más donde rascar. Van Halen es una de esas bandas que siempre es bienvenida en mi casa. Y más en estos tiempos oscuros que se avecinan, menos luz, más confusión, el indie tratando de reinar... Estos jamás serán portada del RockDeluxe. Un honor, ja,ja. Cada día cambia mi álbum favorito de una las bandas que más se escucha en mi casa. El debut es tremendo, 1984 es una sucesión de singles, Women And Children First tiene temas apoteósicos, Fair Warning es el tapado, Diver Down es la diversión elevada a la máxima potencia... El segundo siempre está en lo más alto de mi ranking personal. Y sin olvidar ese excitante regreso con A Different Kind Of Truth.

Ahí va Women In Love, esos coros antológicos y nunca lo suficientemente reivindicados de Michael Anthony, la cachonda voz de David Lee Roth, el empaque de Alex  a las baquetas y las diabluras de Eddie a las seis cuerdas... Me vuelve loco ese inicio...


viernes, 30 de septiembre de 2016

Back To Vinyl

Diez años después de trabajar en la sección de música de unos grandes almacenes cuyo nombre no voy a mencionar vuelvo al redil. Esto no habla especialmente bien de mi ambición profesional. Pero mentiría si dijese que no estoy contento. Las circunstancias me han favorecido, tengo un buen horario y trabajo en una sección que me gusta. Mi espalda lo esta sufriendo pero doy gracias a que estoy en una forma física envidiable.

Los últimos dos años los he pasado en librería y tampoco me quejo, de hecho si me preguntan esa sin duda, sería mi segunda opción, miento la tercera, la primera sería no trabajar y bajar en albornoz al buzón de casa a recoger el sobre con la pasta porque el Gobierno está haciendo un experimento sociológico para ver si una persona puede estar pongamos diez años seguidos sin trabajar y cobrando el sueldo pero sin pegar un palo al agua. Luego escribiría un libro para contar, que si, que de hecho se vive de traca así. Que no te pido que me lo mejores, igualamelo.

En fin que la primera toma de contacto con la sección tras tantos años alejado de su venta (que no de su compra) ha sido positiva. No corren buenos tiempos para la industria discográfica pero aunque parezca mentira los ha habido peores. Hoy en día casi todo quisqui tiene el puto Spotify (ojalá David Lowery les gane la batalla que les ha planteado) y se compran muchas menos novedades. A cambio sigue bastante fuerte la serie media y ha vuelto el vinilo. No se si con tanta fuerza como algunos se empeñan en señalar pero su presencia es destacable. Queda guay decir que compras vinilo y para mi sorpresa se vende mucho más de lo que pensaba. Porque no están especialmente baratos. 

Desde hace tiempo creo que a la industria discográfica le queda poco tiempo hasta verse reducida a un asunto menor. Mi percepción es que se trata de una cuestión generacional. Los que nacimos en los setenta y ochenta y de ahí hacia atrás estamos acostumbrados al formato físico, cd o vinilo, pero los que nacieron en los noventa y sobre todo en la década de 2000 no han convivido con esta historia y su forma de consumir es diferente. Todo está en el móvil. Desconozco hasta cuando aguantará el sector. Me conformo con diez años pero no lo veo nada claro. Mientras a disfrutar.



viernes, 23 de septiembre de 2016

The Afghan Whigs. Black Love

Siempre me parecieron una banda diferente, inclasificable, una rara avis de esas que no encajan en ninguna escena por mucho que al principio les metiesen en el saco grunge. Lo tenían todo para lograr más éxito del que obtuvieron. En Popular 1 les señalaban junto a Fun Lovin´Criminals y Urge Overkill como el trío con más clase del momento. A mediados de los noventa se incrustaron en mi casa y se quedaron para siempre. Recuerdo leer en el Popu imbatibles entrevistas con Greg Dulli, un tipo la mar de interesante, con un punto de fuga indudable pero con una habilidad innata para componer canciones aplastantes. 


El 8 de marzo de 1996 publicaron Black Love uno de mis discos favoritos de todos los tiempos. Y no es una exageración. El comienzo es perfecto, de esos que das al play de nuevo sin remisión ni escapatoria. Tonight, tonight I say to everyone who loves me, stick it to my enemies tonight then I dissapear... canta de forma dramática Greg Dulli en Crime Scene Part One... Ese tono desesperado va a estar presente en todo el álbum y hace que no puedas dejar de prestar atención a cada canción y te preocupes de lo que te cuenta este sujeto. Así me sucedió desde el comienzo. Las letras son una parte fundamental en esta obra. Lo maravilloso es que están acompañadas de una música que transmite lo mismo pero elevado al cubo. La instrumentación me sigue fascinando veinte años después. Y sigo sin saber cómo describirlo. Simplemente hay que escucharlo y perderse en él una vez más. Repito, tenían canciones a borbotones y estilo para exportar, sin que me recordasen a nadie. Un caso similar a Screaming Trees sin que su música conexión entre sí. Curiosamente muchos años después Greg Dulli y Mark Lanegan juntaron sus caminos en The Gutter Twins. Esa es otra historia.


Escuchar Black Love sigue siendo una experiencia intensa. Por encima de la temática conceptual que tiene su miga está una música evocadora, pasional, llena de recovecos que descubres en sucesivas escuchas. Me alucina como suena el bajo en este disco con momentos esplendorosos en Blame Etc o Going To Town, es imposible no derretirse ante algo tan majestuoso como Step into the light, las guitarras pueden sonar poderosas y con toque funky por igual, siempre perfectas. Un puto diez para Rick McCollum. La aparición del violoncello de Barbara Hunter en Night By Candelight, Going To Town o Faded suma hasta el infinito. Los arrebatos vocales de Dulli son de verdad. Además sin atender a ni un puto canon establecido. Mi favorito acontece en Summer Kiss, con ese pequeño increscendo inicial hasta que Dulli salta todo por los aires con ese Did you feel the breeze? My love, Summer´s kiss is over baby, over.... Me vuelve loco. Es imposible terminar un álbum mejor que con Faded. Pura elegancia. 




jueves, 22 de septiembre de 2016

Fun Lovin´ Criminals. Mimosa

A mediados de los noventa en Nueva York surgió una de las bandas con más clase y estilo que han pisado este mundo. Fun Lovin´Criminals no encajaban en ninguna escena ni falta que hacía. No pudieron triunfar en NY pero lo petaron en el Reino Unido donde siguen teniendo una amplia base de fans tanto que continúan estirando la celebración del 20º aniversario de la publicación de su maravilloso debut: Come Find Yourself. Fieles a su modus operandi. Las nuevas canciones pueden esperar. Si es que las hay. Pronto se les vieron las costuras pero con resultados despampanantes. Aquí está Mimosa. Si no lo has escuchado, hazlo ahora. Estira el verano un poco más. 

Corría el año 1999 y antes de entrar a grabar Loco, la continuación de 100% Colombian, FLC se divirtieron un poco con unas cuantas versiones y sus propios temas en las Schmoove versions... Un rollo lounge music que les quedo chulisimo, venga ya, ultracool que si no lo escribo, reviento. El planteamiento es perfecto y se puede resumir si observas la portada y contraportada del álbum. La situación perfecta para escuchar semejante artefacto.





Las versiones elegidas encajan a la perfección en su particular universo juerguista. Ahí esta ese fabuloso y vitalista arranque con Couldn´t Get It Right (Climax Blues Band) la delicadeza y cachondeo de Shining Star (The Manhattans) o la portentosa Crazy Train (Ozzy Osbourne) llevándose este tema por donde quieren con resultados incendiarios. Impagable escuchar a Huey decir eso de Ay, ay, ay,  Que Cosa Fai?

De su propio repertorio cabe destacar la vuelta que le pegan a su cancionero sin ponerlo patas arriba pero con arreglos diferentes y jugosos como en su megahit Scooby Snacks, como son capaces de transformar Bombin´the L Circa 1956 Version  en una canción tan buena como la titular o lo cachonda que suena We have all the time in the world en su Copacabana Version. En fin que se acaba el verano pero este artefacto es perfecto para estirarlo más. 


domingo, 18 de septiembre de 2016

Trumbo

Basada en la biografía que sobre Dalton Trumbo escribió Bruce CookTrumbo, la película es una aceptable adaptación del mencionado libro. Inevitablemente se quedan cosas en el tintero pero ya sabemos como es Hollywood y lo difícil que es trasladar a la gran pantalla un abundante material literario. El director Jay Roach elige un camino adecuado para sintetizar lo más destacable de la apasionante historia de Dalton Trumbo. Si se quiere profundizar, vista la película lo mejor es leerse el maravilloso libro de Bruce Cook. Algo que recomiendo de todas todas.

La película lógicamente se centra en el momento en el que Dalton Trumbo fue citado ante el Cómite de Actividades Antiamericanas. En los primeros fotogramas se dan pinceladas de la exitosa carrera de Trumbo a punto de firmar el contrato que le convertía en el mejor guionista pagado de Hollywood. El film se centra en el paso de Trumbo por la cárcel y su posterior salida cuando se hace un hueco trabajando para los hermanos King a la sombra, sin que su nombre figurase en los créditos. Y haciendo tan buen y abundante trabajo que pronto conseguirá más empleo para sus colegas represaliados de la lista.

Uno de los aciertos de la película es el casting. Bryan Craston se mete con verdadera devoción en la piel de Dalton Trumbo y es secundado con maestría por Helen Mirren en el papel de la nociva Hedda Hopper, John Goodman en el del productor de serie b Frank King o Dean O´Gorman en el joven Kirk Douglas. Lástima que no se haya sacado el mismo jugo a Diane Lane que a Hedda Hopper. Su personaje debería haber dado mucho más juego. Claro que puedo estar condicionado por la lectura del libro de Bruce Cook donde Cleo tiene mucho peso y protagoniza una singular historia de amor con Dalton Trumbo.

La verdad es que cuando leí el libro de Bruce Cook pensé que había material para realizar una brillante serie de televisión. En esta época dorada para ese medio (sobre todo en Estados Unidos y el Reino Unido) hubiese sido la caña que alguien se hubiese atrevido a contar de principio a fin la historia completa de Dalton Trumbo. En cualquier caso la película es un buen vehículo para conocer una parte muy importante de la historia de este sujeto y recordarnos de paso hasta donde pueden llegar los fachas en este jodido mundo.